Sesenta y nueve años después de obtener su independencia de Gran Bretaña, Malasia se ha convertido en una de las naciones más prósperas y estables del mundo musulmán. Pero, ¿cómo debe valorarse su trayectoria desde una perspectiva islámica?
Sesenta y nueve años después de obtener su independencia de Gran Bretaña, Malasia se ha convertido en una de las naciones más prósperas y estables del mundo musulmán. Pero, ¿cómo debe valorarse su trayectoria desde una perspectiva islámica?