El infierno se precipitó sobre Beirut de improviso, en una jornada que hasta pocas horas antes tenía el leve sabor de la tregua entre Irán e Israel y del aire primaveral.
El infierno se precipitó sobre Beirut de improviso, en una jornada que hasta pocas horas antes tenía el leve sabor de la tregua entre Irán e Israel y del aire primaveral.