La Comisión Disciplinaria de la FIFA ha impuesto una sanción a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los cánticos de «musulmán el que no bote» que se escucharon durante el partido amistoso entre España y Egipto, celebrado el pasado 31 de marzo de 2026 en el estadio de Cornellá.
El castigo contempla una multa económica de 18.000 euros y el cierre del 15 % del aforo del recinto en el que la selección española dispute su próximo encuentro amistoso como local.
Todo ocurrió a partir del minuto 20 del encuentro amistoso celebrado entre ambos y hasta se tuvo que emitir un mensaje por megafonía y por los videomarcadores para que se detuviesen los gritos racistas.
«Se declara a la parte demandada, la Real Federación Española de Fútbol, responsable del comportamiento discriminatorio de sus aficionados en relación con el partido amistoso entre España y Egipto, disputado el 31 de marzo de 2026», explica la sanción, informaron medios españoles.
El incidente provocó críticas del delantero español Lamine Yamal, quien es musulmán y condenó públicamente lo ocurrido en abril, mediante una publicación en Instagram.
“Usar una religión como burla en el campo te hace parecer ignorante y racista”, escribió el jugador del Barcelona, quien no fue el blanco directo de los insultos.
La FIFA consideró que el comportamiento de algunos aficionados ameritaba una sanción severa. Sin embargo, los jueces disciplinarios tomaron en cuenta que se trataba de la primera infracción de la federación española y que sus responsables actuaron con rapidez para responder al incidente.