Un fósil jurásico procedente de las montañas del Atlas, cerca de Marrakech, ha permitido a investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) documentar una pieza en la que se cruzan paleontología, cultura y religión.
Se trata del molde interno de la concha de un bivalvo del Jurásico, sobre el que se realizó una inscripción en altorrelieve utilizando escritura cúfica. El texto aparece en las dos caras del fósil y corresponde a la shahāda o profesión de fe islámica en su formulación suní: «No hay dios sino Allah, [y] Muhammad es su Profeta».
Los investigadores consideran que se trata del primer ejemplo documentado de un talismán religioso islámico grabado en un fósil.
El estudio ha sido publicado en el Journal of the Geological Society y está firmado por los paleontólogos Juan Carlos Gutiérrez-Marco, del Instituto de Geociencias CSIC-UCM, y Sara Romero, de la Facultad de Geológicas de la UCM, junto con la arabista Delfina Serrano Ruano, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC.
Un fósil adquirido en un zoco de Marrakech
La pieza fue adquirida en 1994 en el zoco de Marrakech. De acuerdo con el estudio, los datos contextuales y documentales disponibles apuntan a que el objeto pudo utilizarse como talismán.
Los investigadores plantean que su elaboración podría estar relacionada con las creencias atribuidas a determinadas tribus bereberes sobre los fósiles. Según esas referencias, algunos fósiles eran considerados objetos con cualidades vitales o especiales y podían emplearse en prácticas relacionadas con la brujería y la adivinación.
En este contexto, la inscripción de la shahāda podría haber servido para modificar el significado atribuido al fósil y asociarlo con la protección religiosa.
La interpretación también plantea la posibilidad de que la pieza representara una forma de islamización o resignificación de un objeto al que se atribuían poderes, utilizando la profesión de fe para afirmar la omnipotencia de Dios.
Una inscripción religiosa grabada en ambas caras
La pieza presenta una característica que ha llamado especialmente la atención de los investigadores: la misma inscripción aparece en las dos caras del fósil.
El texto fue tallado en altorrelieve mediante caracteres cúficos sobre el molde interno de la concha.
La identificación de la inscripción permite distinguir este ejemplar de otros fósiles manipulados en contextos relacionados con el mundo islámico. En este caso, el contenido tiene un carácter explícitamente religioso y corresponde a una de las principales fórmulas de la fe islámica.
El análisis de la inscripción ha sido realizado dentro del estudio interdisciplinar en el que han participado los especialistas en paleontología de la UCM y el CSIC y la especialista en estudios árabes e islámicos del CSIC.
Los investigadores sitúan su elaboración entre los siglos XIX y XX
El fósil es mucho más antiguo que la inscripción que lleva grabada. El bivalvo pertenece al Jurásico, mientras que la intervención humana sobre la pieza se habría producido muchos millones de años después.
Los investigadores sitúan probablemente la elaboración del talismán entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
La datación propuesta se basa en la evidencia contextual y documental disponible, pero no permite establecer una fecha exacta para la realización de la inscripción.
El estudio contempla además una segunda posible interpretación relacionada con el contexto intelectual de ese periodo: la pieza pudo estar vinculada a los debates sobre la evolución darwinista en el mundo árabe.
Los autores plantean esta posibilidad como una hipótesis sobre las circunstancias que pudieron motivar la elaboración del objeto.
La relación con las creencias sobre los fósiles
La interpretación de los investigadores parte también de la consideración que determinados fósiles pudieron tener en algunas comunidades del norte de África.
La pieza pudo haber sido utilizada, según esta hipótesis, para neutralizar las propiedades mágicas que se atribuían a determinados fósiles.
La incorporación de la shahāda habría permitido introducir un significado religioso en un objeto que ya tenía una consideración especial dentro de determinadas creencias.
El estudio plantea así una posible relación entre la utilización tradicional de fósiles, las prácticas religiosas y los procesos de reinterpretación de estos objetos dentro de un contexto islámico.
Un segundo caso estudiado en Palestina
El fósil marroquí se ha puesto en relación con otro ejemplar que constituye un precedente relevante para los investigadores.
Se trata de un belemnites del Cretácico encontrado en Palestina que presenta una inscripción árabe incisa.
Sin embargo, ambas piezas presentan una diferencia fundamental. Mientras que la inscripción del fósil procedente de Marruecos tiene un contenido religioso y reproduce la profesión de fe islámica, el texto del ejemplar palestino no tiene carácter religioso.
Los investigadores consideran que ambos casos son ejemplos relevantes de la manipulación de fósiles de invertebrados dentro de contextos relacionados con la civilización islámica.
Un trabajo conjunto de paleontólogos y una arabista
El estudio combina el análisis de la naturaleza del fósil con el de la inscripción y su contexto cultural.
Juan Carlos Gutiérrez-Marco, del Instituto de Geociencias CSIC-UCM, y Sara Romero, de la Facultad de Geológicas de la UCM, han participado en el estudio paleontológico del ejemplar.
La investigación cuenta además con la participación de Delfina Serrano Ruano, arabista del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC, para el análisis de la inscripción y su contexto.
El resultado de este trabajo interdisciplinar se ha publicado en el Journal of the Geological Society y documenta un fósil jurásico utilizado siglos después como soporte para una inscripción religiosa islámica.
Fuente: eldiariodemadrid.es