El próximo miércoles 12 de agosto, a última hora de la tarde, millones de personas dirigirán la mirada hacia un Sol que, gradualmente, se transformará en una fina media luna de luz. Por primera vez desde 1999, el continente europeo acoge un eclipse solar total.
España será uno de los lugares privilegiados desde los que podrá observarse un eclipse solar total, mientras otras zonas de Europa, Norteamérica y África podrán observarlo de forma parcial. La NASA confirma que la franja de totalidad atravesará Groenlandia, Islandia, el Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal.
Contrariamente a la creencia popular, no se trata de «la última eclipse de este tipo» en sentido absoluto: los eclipses solares totales se producen, de media, cada uno o dos años en algún lugar del planeta. Lo que hace que este sea excepcional es su visibilidad desde Europa.
La última vez que un eclipse total recorrió el Viejo Continente fue el 11 de agosto de 1999, con una franja de totalidad que atravesó Normandía, París y el este de Francia. En esta ocasión, la trayectoria de la sombra lunar es distinta: comienza sobre Siberia, roza el Polo Norte, atraviesa Groenlandia e Islandia y finaliza su recorrido al atardecer sobre el norte de España y las Baleares.
Lo que dice la tradición islámica sobre los eclipses
En la tradición islámica, un eclipse no es un simple fenómeno astronómico más: está asociado a una oración específica, la 'salat al-kusuf' para el Sol (khusuf para la Luna). Su origen se remonta a un episodio relatado en recopilaciones de hadices consideradas auténticas: se produjo un eclipse solar durante la vida del profeta Muhammad (P y B), poco después de la muerte de su hijo Ibrahim, y algunos vieron en ello una relación de causa y efecto.
El Profeta quiso entonces disipar cualquier interpretación supersticiosa, declarando que el Sol y la Luna son signos del poder divino que no se eclipsan «ni por la vida ni por la muerte de nadie», e invitando a los creyentes a recurrir a la oración tan pronto como observaran el fenómeno, según Saphir News.
Esta oración se distingue de las habituales: consta de dos unidades (rak'at), cada una de las cuales incluye dos momentos de pie y dos inclinaciones, seguidos de las postraciones, con una recitación generalmente larga de versículos coránicos. Los eruditos la consideran una 'sunna' muy recomendada —preferiblemente realizada en comunidad en la mezquita—, aunque no constituye una obligación; también puede rezarse de forma individual. Puede llevarse a cabo desde el inicio del eclipse hasta que este finalice, invitándose además a los fieles a multiplicar durante ese tiempo las invocaciones, el recuerdo de Dios y la petición de perdón.