El próximo 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse solar el cuál será visible en zonas claves del mundo. De acuerdo con la NASA este fenómeno no volverá a ocurrir al menos en los próximos 157 años y este será el primero desde 1912. Sin embargo, es importante que sepas que la duración global de este suceso es desde que inicia a apreciarse el fenómeno astronómico hasta que termina, y la duración de la fase máxima solo es de 2 minutos y 19 segundos, que es el eclipse del 12 agosto del 2026.
Eclipse Solar 2026: ¿En qué lugares se podrá ver?
De acuerdo con el Instituto Geográfico Nacional el eclipse será visible en el norte de Norteamérica, gran parte de Europa y el oeste de África y podrá verse “desde Coruña hasta Palma, incluyendo Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y Valencia. España está situada al final de la franja de totalidad, por lo que esta sucederá cuando el Sol se esté poniendo muy cerca del horizonte”. En países como Canadá, Estados Unidos, Europa y África occidental, se verá el eclipse solo de forma parcial. Ahora bien, de acuerdo con el mismo instituto el eclipse dará comienzo a las 17 con 34 minutos en el mar de Bering y terminará a las 21 horas con 58 minutos en el océano Atlántico. La duración total será de 264 minutos (4 horas y media aproximadamente).
¿Cómo se verá el eclipse solar más largo del siglo?
Durante el eclipse, el cielo podría oscurecerse hasta el punto de permitir ver estrellas e incluso algún planeta. Además, se producirán fenómenos breves pero impactantes como las "Perlas de Baily“, destellos de luz causados por los rayos solares al atravesar los valles de la Luna.
A continuación, aparecerá el conocido "Anillo de diamante“, un efecto visual en el que solo queda visible un punto brillante de luz, similar a una joya luminosa. Ambas fases duran apenas unos segundos, pero son de los momentos más esperados.
¿Cómo observar el eclipse solar?
Para observar el eclipse con seguridad, será imprescindible utilizar gafas homologadas en todas sus fases, excepto durante la totalidad, cuando el cielo se oscurezca por completo. Sin esta protección, cualquier rayo solar puede provocar daños en la vista.
Aunque este eclipse no se repetirá en más de un siglo, en los próximos años habrá otro eclipse parcial el 26 de enero de 2028, que formará parte de una serie excepcional de eventos astronómicos.
Las religiones monoteístas y el clipse
Las tres grandes religiones abrahámicas que son el islam, el cristianismo y el judaísmo, reconocen que en algunas ocasiones los eclipses son signos de Dios, que de alguna manera ayudan o quieren decirle algo al mundo, indicó Héctor Zagal, filósofo y escritor.
En el Islam, un eclipse puede ser un momento de orar, señaló al Washington Post Kaiser Aslam, del Centro para la Vida Islámica de la Universidad de Rutgers. “La oración del eclipse se basa en narraciones de dichos y acciones del profeta Muhammad (P y B)”, detalló.
El Profeta Muhammad (P y B), realizaba una oración especial que se llama 'oracion del eclipse' y muchos musulmanes en el mundo la realizan como la realizaba el profeta.
El Profeta (P y B) dijo: Ciertamente el sol y la luna son signos de Allah y ellos no se eclipsan por la muerte de alguien ni por su nacimiento, entonces cuando vean un eclipse, realizcen la oración y hagan súplicas hasta que haya terminado.
La palabra eclipse (jusuf) aparece en el Corán, en la sura Al-Qiyamah (la Resurrección), aleyas 6 a 10: "Él pregunta: «¿Cuándo es el Día de la Resurrección?». Cuando la vista esté nublada (por el miedo), y se eclipsa la Luna, y el Sol y la Luna se junten, ese Día el ser humano dirá: «¿Adónde huir?».
Expertos tanto católicos como protestantes destacan que la Biblia no habla en sí de un eclipse. “No podemos decir que el concepto y la palabra eclipse, como lo conocemos hoy, es manejado... mucho menos por el Antiguo Testamento, sobre todo en los textos proféticos que datan aproximadamente entre 800 y 500 años antes del nacimiento de Cristo”, destacó el padre católico Orlando Lugo a Noticias Telemundo.
“En la Biblia no hay astrología en particular: hay astronomía. Por ejemplo, cuando llegan los magos de oriente a ver a Jesús nacido, ellos siguen una estrella, pero no lo hacen astrológicamente, lo hacen astronómicamente”, explicó.
“En la religión protestante y todo el cristianismo, el entendimiento de un eclipse está basado más en la astronomía. Esa es la herencia que nosotros tenemos que es lo que nos separa de las diferentes mitologías”, añadió Pérez, quien imparte clases en el seminario metodista Juan Wesley, y en el de Cristo para las Naciones AR, en Monterrey, México.
Sin embargo, debido a que estos son eventos que se pueden predecir, “en las tres grandes religiones abrahámicas no hay ninguna justificación dogmática que hiciera de un eclipse un acontecimiento importante”, añadió Zagal, quien es afiliado al Opus Dei.
El Talmud, el libro rabínico que recoge discusiones sobre las leyes judías, ofrece bendiciones específicas para muchos fenómenos naturales, pero no para los eclipses a los que describe como “un mal presagio para el mundo”, según el Post.