La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) ha prolongado hasta el 1 de mayo su recomendación para que las aerolíneas europeas eviten volar sobre Irán y otros diez países del Golfo Arábigo y Oriente Medio.
Esta medida responde al frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, así como entre Israel y Líbano, y busca garantizar la seguridad aérea en una región con tensiones geopolíticas latentes.
El último boletín de AESA, emitido desde Colonia, afecta a los espacios aéreos de Bahréin, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, además de Irán.
La agencia insiste en que las aeronaves no operen en ninguna altitud dentro de estos espacios afectos, salvo que lo hagan por encima de los 32.000 pies en Arabia Saudita y Omán en áreas específicas, siempre bajo estricto monitoreo y evaluación de riesgos.
Asimismo, se mantiene la recomendación de evitar total vuelo sobre Siria y Yemen.
AESA pide a las aerolíneas supervisar continuamente las condiciones regionales y seguir todas las publicaciones aeronáuticas disponibles para adaptar sus operaciones según la evolución de la situación, informó el Correo del Golfo.