La controversia en torno a la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha escalado tras el rechazo de la propia FIFA y del ministro de Deportes de Italia, Andrea Abodi, a una propuesta impulsada por el presidente Donald Trump.
La idea de sustituir la selección de Irán por Italia ha generado un fuerte debate internacional, en medio de tensiones geopolíticas crecientes en Medio Oriente. Tanto autoridades deportivas como políticas han coincidido en que la solicitud carece de fundamento deportivo y atenta contra los principios de competencia justa.
Rechazo de la FIFA y del gobierno italiano
La propuesta fue rápidamente descartada por las autoridades italianas. Andrea Abodi calificó la idea como “oportunista e inviable”, dejando claro que Italia no puede acceder a un Mundial sin haber logrado su clasificación en el terreno de juego.
Para el gobierno italiano, aceptar una invitación política en lugar de un mérito deportivo supondría un golpe a la credibilidad de su selección y a la historia de la Azzurra, cuatro veces campeona del mundo.
Una iniciativa vista como herramienta política
El planteamiento fue impulsado por el enviado presidencial estadounidense Paolo Zampolli, quien llegó a describir como un “sueño” ver a Italia en el torneo en lugar de Irán. Según sus declaraciones, la intención también estaría vinculada a un gesto diplomático entre Donald Trump y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un contexto de tensiones políticas recientes.
Zampolli incluso afirmó en entrevista con medios internacionales que había sugerido la idea directamente a Trump y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destacando la trayectoria histórica de Italia como justificación. Sin embargo, el planteamiento fue interpretado como un intento de utilizar el fútbol como herramienta de soft power, informó Telemundo.