Las Maldivas buscan redefinir su imagen turística promoviendo el turismo halal como un modelo basado en valores. Las autoridades ya no lo presentan como una oferta de nicho, sino como un enfoque centrado en la dignidad de los viajeros musulmanes, el respeto a su fe y la hospitalidad ética, integrado en la economía turística global.
Maldivas, un país musulmán ubicado en el océano Índico, al sur de la India y Sri Lanka, comprende aproximadamente 1200 islas repartidas en atolones. Su capital es Malé. El turismo, junto con la pesca, es la principal fuente de ingresos del país, lo que explica la importancia estratégica que se le otorga a este sector.
Esta nueva dirección se destacó en la Feria de Viajes Musulmanes celebrada en Londres. En este evento, Visit Maldives Corporation, en colaboración con la Organización Internacional de Turismo Halal de Maldivas, interactuó con actores clave del mercado turístico musulmán.
El turismo halal ya no se limita a la gastronomía o a los lugares de culto. Responder a una demanda más amplia de viajeros musulmanes que buscan entornos que respeten la fe, la vida familiar, la modestia y el consumo ético.
Los representantes de Maldivas se reunieron con marcas con certificación halal, influencers musulmanes y compradores especializados. También fortalecieron vínculos con mercados clave como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y partes de Europa con grandes comunidades musulmanas. Las autoridades explican que esta iniciativa busca alinear al país con los estándares internacionales de turismo halal. El objetivo es integrar los principios islámicos en la gobernanza turística, en lugar de tratar a los viajeros musulmanes como un mercado secundario.
Esta estrategia también se alinea con el rápido crecimiento de la economía halal global, estimada en varios cientos de miles de millones de dólares anuales. Maldivas busca consolidar una posición sólida en este mercado, proyectando una imagen clara y consistente. Para un país asociado desde hace tiempo con el lujo y la exclusividad, este reposicionamiento marca un cambio significativo. Las autoridades afirman su intención de construir la hospitalidad en torno a los valores islámicos, en lugar de adaptar a los musulmanes a los modelos existentes. Con el auge de los viajes musulmanes a África, Oriente Medio, Europa y dentro de las diásporas occidentales, Maldivas se presenta como un destino donde la identidad religiosa y el turismo de alta gama pueden coexistir.
La elección de Maldivas refleja una evolución más amplia del turismo global. Los viajeros musulmanes de hoy buscan destinos donde se respete su fe sin comprometer la calidad. Al priorizar el turismo halal, Maldivas busca transformar su identidad religiosa y cultural en un activo económico y diplomático, a la vez que consolida su posición en un mercado turístico en rápido crecimiento, informó Oumma.