En un mundo dominado por unas pocas grandes corporaciones, una nueva aplicación está empezando a causar sensación. Su nombre: Abscrolled, también conocida como UpScrolled. Creada por el tecnólogo palestino Issam Hijazi, esta plataforma busca ofrecer una forma diferente de acceder a la información, publicar y conectarse en línea.
Su objetivo es claro: permitir a los usuarios ver y compartir contenido sin verse limitados por algoritmos ocultos, censura silenciosa o normas imprecisas. Abscrolled se presenta como una alternativa sencilla, transparente y más honesta a plataformas como TikTok, Instagram o X.
Cuando la agresión israelí en Gaza revela censura
La idea de Abscrolled surgió en un contexto muy específico. Desde el comienzo del genocidio en Gaza, muchos internautas han notado que el contenido relacionado con Palestina se ha vuelto cada vez menos visible en las principales plataformas de redes sociales. Vídeos, testimonios, imágenes y análisis parecían desaparecer gradualmente de las noticias.
Issam Hijazi afirma que este fenómeno le afectó profundamente. Cuanto más aumentaba el número de víctimas y la destrucción, más disminuía la visibilidad en línea. Para él, esta discrepancia no era casualidad. Lo veía como una prueba de que ciertas voces podían silenciarse sin explicación, simplemente mediante decisiones algorítmicas.
Rompiendo con los gigantes tecnológicos para construir una alternativa con respaldo global. Antes de lanzar Abscrolled, Issam Hijazi trabajó para importantes empresas tecnológicas internacionales. Pero ante lo que observó, explica que se sintió profundamente incómodo. Sentía que participaba en un sistema que limitaba el acceso a la información y reprimió ciertas realidades. Entonces tomó una decisión radical: abandonar las grandes tecnológicas y crear su propia plataforma. Abscrolled se desarrolló así sin inversores multimillonarios, fondos de cobertura ni campañas publicitarias masivas. El proyecto cuenta con el apoyo de Tecnología para Palestina, una coalición global de ingenieros y emprendedores comprometidos con tecnologías más justas y éticas.
Abscrolled se centra en la simplicidad. La aplicación ofrece dos canales principales. El primero, "Siguiendo", muestra las publicaciones de las cuentas seguidas en orden cronológico. En otras palabras, los usuarios ven realmente lo que han elegido seguir. El segundo canal, "Descubrir", destaca el contenido popular, con ligeras variaciones para evitar que las mismas cuentas dominen siempre. La plataforma afirma no favorecer ninguna agenda política ni comercial y promete una moderación clara y humana, limitada al contenido ilegal o de odio.
Un ascenso meteórico impulsado por la rebeldía y una historia humana desgarradora.
Durante varios meses, Abscrolled permaneció relativamente desconocida. Pero la situación cambió drásticamente tras la conmoción generada por TikTok en Estados Unidos, en particular por su cambio de estructura de propiedad. Muchos usuarios comenzaron a buscar alternativas.
En cuestión de días, Abscrolled escaló las listas de descargas de la App Store en Estados Unidos, Reino Unido y Australia. La aplicación incluso superó a TikTok y Discord en algunas categorías. Más de 100.000 nuevos usuarios se unieron en 24 horas, lo que provocó ralentizaciones temporales debido a la afluencia masiva. Detrás de este proyecto tecnológico se esconde una dolorosa historia personal. Issam Hijazi perdió a más de 60 familiares en Gaza. Esta tragedia le otorga a Abscrolled una poderosa dimensión humana, mucho más allá de la de una simple aplicación.
Sin presentarse como una plataforma activista, Abscrolled encarna un deseo: crear un espacio digital donde todos puedan expresarse sin temor a ser eliminados ni a un silencio impuesto. Su éxito demuestra, sobre todo, una cosa: cada vez más usuarios buscan redes sociales más transparentes, justas y respetuosas. Esta es una expectativa que los gigantes tecnológicos ya no pueden ignorar, informó Oumma.