La certificación halal en carne es una práctica que se realiza para que la carne pueda ser consumida por quienes profesan la religión musulmana. Argentina tiene un mercado cautivo para este producto, pero la tendencia ahora es global y hay una oportunidad para el país.
“Religiosos y clientes que profesan el rito halal están dispersos y radicados en distintas partes del mundo. Hay musulmanes en Europa, en Estados Unidos, en los grandes países asiáticos. Prácticamente, hoy, vender carne halal significa posicionarse en los grandes mercados compradores de carnes”, explicó el presidente del Consorcio de Exportadores ABC y vicepresidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Mario Ravettino.
Actualmente se desarrolla la feria Gulfood, una de las muestras de alimentación más importantes de los países musulmanes. Argentina cuenta con representación para posicionarse como país abastecedor y abrir nuevos mercados.
Quienes profesan la religión y consumen carne halal están en diferentes países del mundo. Por este motivo, estar presentes en la feria de Dubái, permite estar en un lugar íntimamente relacionado con toda esta metodología de venta de carnes al mundo.
“Recibe visitantes, clientes y expositores del sudeste asiático, que es el gran destino, el gran objetivo de los países exportadores de carnes para el futuro venidero”, mencionó Ravettino.
Actualmente, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) explicó que la demanda de productos halal crece en el Oriente Medio, el Norte de África y el Sudeste Asiático. “El mercado mundial de alimentos halal está estimado en US$ 150.000 millones”, explicó el organismo.
Qué es la certificación halal
El Senasa explicó que el término halal designa a los alimentos que cumplen con lo prescripto por el islam en materia alimentaria. “La palabra significa ‘lícito’, ‘autorizado para el consumo’ o ‘saludable’, y es el antónimo de haram (ilícito). Por extensión, también se habla de halal en el sector de los servicios. Es el caso de los establecimientos que cumplen las normas musulmanas en lo referente a los alimentos, que poseen un local dedicado a la oración e instalaciones necesarias para la práctica de las abluciones”, explicó.
La carne halal cuenta con un sacrificio ritual especial. El animal debe ser degollado, no estando permitida la matanza mediante asfixia, golpes, descargas eléctricas, etc. No se pueden faenar animales halal en instalaciones utilizadas con animales haram.
Además, en el momento del degüello se debe invocar previamente el nombre de Dios, cortar la faringe, esófago y yugular si es un vacuno, ovino, caprino o ave. También esperar al completo desangrado antes de realizar cualquier operación y almacenar en instalaciones donde no haya animales no sacrificados de forma halal, informó Agrofy.