Una tormenta inunda 70.000 tiendas de campaña de desplazados en Gaza en 12 horas, lo que dejó heridos, informó ayer sábado 7 de noviembre la Oficina de Medios del enclave.
Fuentes médicas detallaron a la Agencia Anadolu que cinco palestinos, incluidas dos mujeres, resultaron heridos en incidentes separados relacionados con la caída de los dos muros y la plancha de metal en el norte y centro de Gaza.
El portavoz de la Defensa Civil de Gaza, Mahmoud Basal, indicó que los equipos de rescate acudieron a atender cuatro colapsos vinculados a la tormenta en casas que ya habían sido dañadas por ataques israelíes en el norte y centro del enclave.
Los equipos evacuaron a varios residentes de una casa de tres pisos en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza, después de que parte de la estructura cediera ante el viento y la lluvia, precisó Basal a la Agencia Anadolu.
La lluvia también provocó el colapso del techo de una casa en el cercano campo de refugiados de Bureij, añadió.
De igual forma, los rescatistas respondieron al derrumbe de un edificio de cuatro pisos en el distrito de los tribunales en el centro de la ciudad de Gaza. El inmueble había sido dañado por un ataque israelí durante la guerra.
Videos que circulan en las redes sociales mostraron el colapso del edificio en medio de las intensas precipitaciones y las ráfagas de viento.
Basal señaló que otro edificio ocupado, previamente impactado por bombardeos israelíes, se derrumbó parcialmente. El funcionario aclaró que no se reportaron víctimas en ninguno de los cuatro incidentes estructurales, ya que los heridos correspondieron a los eventos de los muros y la plancha de metal.
Según las cifras publicadas por la Oficina de Medios de Gaza en agosto, más de 2,15 millones de personas desplazadas vivían en condiciones precarias, incluidos alrededor de 867.000 en tiendas de campaña desgastadas y más de 1 millón en refugios.
El jueves, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) advirtió que 1,98 millones de personas (un estimado del 94% de la población de Gaza) necesitaban refugio y asistencia no alimentaria, citando encuestas realizadas entre el 14 y el 28 de junio.
Los acontecimientos se produjeron cuando un sistema de baja presión, acompañado de una masa de aire frío y fuertes lluvias, afectó a la Franja de Gaza. Esto agravó las penurias de miles de palestinos desplazados que se refugian en endebles tiendas de campaña sin calefacción ni protección adecuada contra el agua y el frío, en medio de la destrucción generalizada de viviendas e infraestructuras causada por la guerra genocida de Israel.