El islam, religión mayoritaria de zonas de África y Oriente Medio, se ha convertido en las últimas décadas en una de las religiones con más presencia de toda Europa. Según datos oficiales, hay alrededor de 50 millones de musulmanes entre los países europeos en la actualidad, solo superados por, obviamente, los cristianos.
La cifra se queda en cerca de los 32,5 millones si se excluye a Rusia y Turquía, países transcontinentales, mientras que con la excepción de ambos, el número de fieles musulmanes era de unos 15 millones en el año 2000, lo que refleja un incremento de más del doble en lo que llevamos de siglo XXI.
Si bien no hay un censo oficial europeo, lo cierto es que la tendencia demográfica de países europeos y la libertad de culto de los mismos refleja ese incremento de más de 16 millones solo en lo que llevamos de siglo, según informó La Razón.
El Sur de Europa es quizás la zona donde más se ha notado este incremento, influenciado por las fuertes corrientes migratorias procedentes del Magreb. A principios de siglo, apenas un millón de musulmanes habitaban en conjunto España e Italia, mientras que le número se ha multiplicado por cinco en la actualidad: más de cinco millones de musulmanes entre ambos países combinados, aunque la cifra es similar en cada uno de ellos: unos 2,5 millones para España y unos 2,7 millones para Italia. Grecia, mientras tanto, cuenta con un número de musulmanes que ronda los 400.000, una ligera subida con los 300.000 a principios de siglo. En un país que no llega a los diez millones, supone alrededor del 5% del total.
Otra de las regiones con más aumento demográfico de musulmanes es sin duda Reino Unido, un territorio con algo más de 1,6 millones en el año 2000, pero que en 2006, supera los 4,1 millones, de acuerdo a una investigación del Pew Research Center.
Por su parte, países como Francia y Alemania, que también han aumentado su población musulmana, presentan un incremento menor, ya que eran los principales territorios donde vivían musulmanes en Europa, influenciado por la descendencia colonial y el flujo turco respectivamente.
Veintiséis años después, la reagrupación familiar de los que estaban o el flujo de asilo de países como Siria y Afganistán han hecho que pasen de rondar los 8 millones entre ambos territorios a rondar los 12 millones e incluso los 13 millones en la actualidad. También destaca Bélgica, de gran diversidad étnica y cultural, pasando en estos años de 300.000 a 800.000, de los poco más de 11 millones de la población total
Este cambio demográfico se experimenta principalmente en los países del Occidente europeo, puesto que en regiones como los Balcanes o Europa del Este, regiones de la Europa musulmana histórica, la tendencia se ha estancado o ha ido a la baja. Países como Bosnia-Herzegovina, Albania o Kosovo, que constituían el 40% de todos los musulmanes en Europa (sin contar los dos transcontinentales), hoy en día apenas han crecido, tal y como asegura el informe de Pew Research Center: Bosnia ha pasado de 1,8 millones a 1,7 millones; Kosovo permanece rondando los 1,6 millones, mientras que Albania, que registra el mayor descenso, pasa de 2,2 millones a principios de siglo a los actuales 1,7 millones.
Una tendencia casi similar en países como Bulgaria (que rondaba el millón en el 2000 y ahora está en unos 800.000 musulmanes) o Macedonia del Norte (estancada en alrededor de 700.000 fieles del islam).
Asimismo, en países como Polonia, Hungría, República Checa o Eslovaquia, donde la presencia de musulmanes era de en torno a 100.000 a principios de siglo de forma conjunta, ha conocido un leve incremento, superando los 200.000 musulmanes entre todos, reflejando así un ratio muy bajo entre sus poblaciones nacionales.
Quizás, en cuestión de porcentaje, la transformación más profunda y llamativa puede estar en los países del norte de Europa. Suecia, Dinamarca, Noruega o Finlandia, con la cultura nórdica por bandera y de una tradición de siglos, ha pasado de una población musulmana casi marginal y presentar porcentaje que hasta rondan el doble digito del total de su población.
Especialmente en Suecia, que presenta el cambio más drástico. Pew Research Center estima que la población musulmana total en la nación representa alrededor del 8,5%, ascendiendo de unos 300.000 a los 850.000 en un país de en torno a 10 millones, aunque la SCB (Oficina Central de Estadísticas de Suecia) no publica, por ley, la afiliación religiosa de los ciudadanos. En Noruega, por otro lado, ha aumentado en casi un 300% su población musulmana en este siglo, pasando de los 80.000 a 300.000 en la actualidad, lo que equivale a casi un 6% de la población total, según la SSB.
Más del 6% de musulmanes habitan en Dinamarca, que ha pasado de los 150.000 a rondar los 350.000, aunque su crecimiento se ha ralentizado en los últimos años debido al endurecimiento de sus leyes de inmigración. Por otro lado, Finlandia, que tenía una comunidad musulmana casi inexistente en el 2000, hoy cuenta con 120.000 musulmanes en su territorio, representando más del 2% de la población total.
Fuente: La Razón