En la recta final de unas elecciones clave para su Partido Republicano y para los dos años que le quedan en el poder, el presidente de EE.UU., Donald Trump, mantuvo su ya consolidada rutina de amenazar a Irán con un nuevo ataque, dejando caer que “un golpe contundente” tendrá que producirse en “algún momento”. Fue entonces cuando el pulso de las advertencias cruzadas se intensificó: Teherán respondió advirtiendo que una nueva escalada o “guerra futura” podría durar más que las rondas previas de conflicto.
"Una posible guerra futura podría durar más que el conflicto anterior, y el presidente estadounidense no estaría en posición de dictar ni el calendario ni las condiciones para su conclusión", declaró el portavoz del ejército iraní, Mohammad Akraminia, también el pasado domingo, según reportes de medios nacionales.
En su mensaje, Akraminia se refería a la fase más intensa de los intercambios de fuego, que empezaron cuando EE.UU. e Israel bombardearon conjuntamente a Irán, y este país respondió lanzando ataques contra objetivos en la región.
En este sentido, el portavoz agregó que el Ejército iraní, “desconfiado e indiferente a las acciones del enemigo, trabaja sin descanso en la mejora de su preparación combativa y mantiene bajo estrecha vigilancia los movimientos de Estados Unidos”, de acuerdo al reporte del medio estatal IRNA.
Las advertencias de Akraminia llegaron con apenas horas de diferencia a las de Trump. Desde un evento de campaña en Iowa, previo a las elecciones de este 3 de noviembre que definirán el control del Congreso de EE.UU., el líder estadounidense aseveró: “La única razón por la que aún no he terminado con Irán es porque quiero ser amable. Quiero intentar salvar todas esas vidas si puedo".
"Pero en algún momento tendremos que darles un golpe contundente", completó.
Previamente, el sábado, Trump había declarado que su país había destruido gran parte de las capacidades militares de Irán, aunque todavía debía ocuparse "de uno o dos" objetivos. Algo que, según sus cálculos optimistas, sus fuerzas militares “pueden hacerlo en 10 minutos”.
"Probablemente podrías echar un vistazo a la montaña Pickaxe, y tienes que ocuparte de eso. Podemos hacerlo todo muy rápidamente", añadió, refiriéndose a un supuesto complejo nuclear iraní que está bajo tierra. Ahora bien, esta no es la primera vez que el mandatario estadounidense menciona ese lugar ni tampoco que amenaza con destruirlo.
La montaña Pickaxe, en la mira
Las reiteradas menciones de Trump a este lugar no son desinteresadas. Washington sostiene que se trata una instalación nuclear subterránea, y por lo tanto un objetivo que le interesa eliminar, bajo el marco con el que ha moldeado su discurso sobre la guerra: supuestamente evitar que Irán tenga un arma nuclear.
Pero, reiteradamente, Teherán ha señalado que su programa nuclear es de carácter pacífico, tiene fines civiles y no busca desarrollar un arma nuclear, como tanto insiste Estados Unidos.
Ahora bien, en la noche del domingo llegó un reporte inquietante. El comentarista estadounidense Tucker Carlson afirmó que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, está presionando a Washington para que lance un ataque nuclear contra la montaña Pickaxe. Y sostuvo que el Gobierno de Trump podría estar a pocos días de autorizar tal operación. En una extensa publicación en la red social X, Carlson identificó el posible objetivo, indicando que según los servicios de inteligencia israelíes, Irán supuestamente habría reanudado su programa de enriquecimiento de uranio en esa montaña.
Netanyahu “llama a Trump todos los días para hablar de esto", escribió Carlson, citando a una fuente informada cuya identidad no reveló”. El comentarista también afirmó que el primer ministro busca nuevas acciones militares para asegurar su supervivencia política. A su juicio, necesita la intervención del presidente Trump para conseguir una mayoría de 61 escaños en el Parlamento de Israel, tras los últimos resultados electorales.
El cruce de amenazas entre Irán y EE.UU. se produjo después de que medios estadounidenses informaran que Trump había mantenido una conversación telefónica Netanyahu, el sábado, en la se conversó sobre la posibilidad de intensificar las operaciones de combate contra Teherán y en qué momento hacerlo.
El medio Axios citó a un funcionario estadounidense y a otro israelí que afirmaron que ambos líderes discutieron el estado de las negociaciones con Irán. Netanyahu presionó al presidente para que atacara el país inmediatamente después de las elecciones intermedias de este martes en Estados Unidos, mientras que Trump se mostró dispuesto a dejar que las negociaciones siguieran su curso, informó TRT.