Convocados por Valores Religiosos, dignatarios judíos, cristianos y musulmanes analizaron la realidad religiosa y cómo asumir los retos a partir de un diagnóstico desde la perspectiva de sociólogos especializados. La experiencia del diálogo interreligioso.
La próxima visita de León XIV a la Argentina genera gran expectativa en la sociedad en su conjunto respecto a los valores espirituales y ecuménicos y además ofrece una gran oportunidad para reflexionar qué lugar ocupan las religiones en el mundo actual y cuáles son los cambios que deben encarar ante las transformaciones culturales a los que se suman las desafiantes nuevas tecnologías.
Ante el antisemitismo y la islamofobia creciente, la Argentina es uno de los países donde las diversas religiones conviven sin conflictos y con libertad para practicar su culto y testimoniar sus creencias y sus valores. De hecho, es para el mundo un ejemplo de convivencia interreligiosa.
En ese sentido, y en vísperas de la visita del Papa al país, a través de su suplemento Valores Religiosos, Clarín organizó un coloquio interreligioso sin precedentes que convocó a destacados referentes de los principales credos y sociólogos de las religiones, quienes debatieron acerca de la situación y los desafíos que afrontan las confesiones religiosas en la Argentina.
Este encuentro se llevó a cabo el jueves en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) con la presencia de personalidades del ámbito religioso y un nutrido público.
Entre ellos, se contaron José Aranda y Marcela Noble Herrara, accionistas del Grupo Clarín; el presidente de la DAIA, Mauro Berenstein, y el Gran Rabino de la AMIA, Eliahu Hamra. La conducción estuvo a cargo de Eleonora Cole, periodista de TN.
“Nos pareció que era una buena ocasión justamente para convocar a los referentes de las distintas tradiciones religiosas, por lo menos, las principales porque si no sería imposible: el judaísmo, el cristianismo y el islam”, aseguró Sergio Rubin, editor de Religión de Clarín y de su suplemento Valores Religiosos.
“Convocar a sus referentes para hablar un poco y saber cuál es la realidad que ellos tienen y los desafíos que les plantea los cambios culturales, pensamos que las religiones constituyen un gran aporte para la sociedad porque le ofrecen valores trascendentes y el compromiso de sus fieles testimoniando su fe”, dijo Rubin.
El primer panel estuvo integrado por tres sociólogos que brindaron un panorama religioso en del país. Ellos son: Manuel Hermelo (UCA), director de Opinión Pública Voices!; Juan Cruz Esquivel (UBA), investigador del CONICET, y Arturo Fitz Herbert Austral), director de la Escuela de Posgrados en Comunicación.
Hermelo aportó su diagnóstico de los argentinos en términos religiosos: “Desde comienzos de los ‘60, los sociólogos especialistas en religión empezaron a considerar la religiosidad en distintas variables. En términos de autopercepción de la población, seis de cada diez argentinos se consideran religiosos, un 26% se considera no religioso, Estos números han crecido desde el principio.
Respecto a la adscripción religiosa, “en 1984, cuando la UCA comenzó a hacer mediciones “ocho de cada diez argentinos se decían católicos, pero hoy en día son el 57%. También hubo un aumento y un amesetamiento de los evangélicos en los últimos años, que son alrededor del 14%”, aseguró Hermelo.
“También bajó en forma sustancial los que van al templo: a principio de los 80 eran cinco de cada diez, hoy en día son tres de cada diez”, agregó.
“Pero en cuanto a creencias, nueve de cada diez creen en Dios”, aclaró el sociólogo de la UCA.
“Considero que hay un cambio religioso más plural y más diverso”, apuntó Juan Cruz Esquivel, sociólogo de la UBA e integrante del panel, al mencionar que, si bien el cristianismo sigue siendo mayoritario, hay recomposiciones, baja el catolicismo, sube el campo evangélico y también la población sin filiación religiosa.
“Cuando uno habla con no religiosos en realidad hay dos ejes principales en torno a los cuales se definen: uno es algunos por no creer en Dios, muchos otros por no sentirse parte de alguna institución religiosa en particular”, señaló Arturo Fitz Herbert director de la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral.
“Esto se debe a una tendencia general de desconfianza institucional y también autopercepción de estar distanciado es algún motivo de no pertenecer a una institución importante”, argumentó Fitz Herbert.
“También hay un aumento de creencia prehipernaturales: por ahí no creen en Dios pero sí creen en el tarot, la magia o en la astrología. Está muy presente en muchos individuos no religiosos”, cerró.
“¿Qué futuro tienen las religiones en argentina y qué deberían transformar o revisar de forma más urgente?”, planteó Eleonora Cole, esta vez, como moderadora.
“Casi ocho de cada diez personas consideran que es importante el diálogo interreligioso, hay siete de cada diez que están en desacuerdo que la única religión aceptada es la mía y cinco de cada diez se relaciona a diario con gente de otras religiones. Tan solo el 2% no tendría como vecino a alguien de otra religión. Entonces, tenemos algo muy importante como capital: una tolerancia religiosa que en otras sociedades es mucho más confrontativa. La idea sería cómo pasar de esta tolerancia a una cooperación y a una acción”, destacó Hermelo.
En tanto, Esquivel opinó que “hay un valor que la sociedad le asigna a las religiones. Según un reciente informe de barómetros y creencias que hemos publicado con propósito de la venida del Papa León XIV, más del 60% de la gente espera un mensaje, sobre todo, una prioridad en su pontificado ligado a la agenda social y humanitaria, tanto en temas de pobreza como de paz mundial”.
“El Papa es una figura internacional pero hay una voz legitimada desde las iglesias a tener una presencia y un reconocimiento en ese plano. Por eso las iglesias deben tener una voz importante”, completó.
Por su parte, monseñor Raúl Pizarro, Secretario General de la Conferencia Episcopal y coordinador general de la visita de León XIV a la Argentina, se refirió a la visita del sumo pontífice.
“Lo que vamos a vivir una visita apostólica, pastoral, donde nos propusimos no entrar en la grieta ni trascender en nuestra peleas coyunturales y propias de nuestra sociedad argentina. Queremos preservar y cuidar la figura del Santo Padre que viene a vernos. Es un cura, un pastor, nuestro guía espiritual y a eso queremos apuntar en todo nuestro trabajo”, expresó.
Y agregó: “Los obispos nos propusimos pensar mucho el antes, el durante y el después de esta visita y no quedarnos en los tres días que viene el Santo Padre, quien nos sentó en una misma mesa a escucharnos con respeto y a buscar consensos y acuerdos. Pensamos distinto en muchas cosas, pero estamos trabajando juntos. Increíblemente se puede. Por eso, el lema que hemos elegido es ‘Bienvenidos todos, no solamente los católicos sino todos’”.
De eso se trató el segundo panel, integrado por monseñor Ángel Macín, obispo de Reconquista y presidente de la comisión de Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal; Claudio Epelman, director del Congreso Judío Latinoamericano, Omar Massud, presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) y el pastor Christian Hooft, presidente de la Alianza Cristiana Evangélica de la República Argentina (ACIERA).
“¿La gente cree cada vez menos, hay menos religiosidad o lo ve de otra manera, qué es lo que está pasando?”, preguntó Sergio Rubin esta vez, como moderador.
La búsqueda de la espiritualidad y de la trascendencia sigue siendo un fenómeno en general de la sociedad. Esto lo vemos reflejado en la comunidad judía donde se siguen manteniendo las sinagogas llenas y sigue vigente la propuesta de escuelas judías que mantienen a jóvenes alrededor de la vida de la comunidad. Estoy convencido que la espiritualidad y la propuesta de valores que enseña la tradición judía sigue teniendo la vigencia”, señaló Epelman.
“Esto parte de la identidad propia de la Argentina y del mundo donde sigue estando presente la idea de Dios, la idea de trascendencia y de religión en general como una respuesta a pesar de las adversidades que presenta el mundo”, completó el director del Congreso Judío Latinoamericano.
En cambio, el monseñor Macin se refirió a la caída de feligreses en la iglesia católica mencionados en el panel anterior: “Creo que los datos cuantitativos son conocidos y van en esa dirección. Hay que tenerlos en cuenta, las ciencias nos ayudan a ver determinadas como la sociología y otras ciencias. Nos ayudan a ver a la sociedad, sus búsquedas y aspiraciones”.
“Luego, desde la tradición cristiana y desde nuestra fe compartiendo nuestras cosas, nuestra mirada es cualitativa: no solo miramos las estadísticas sino en los valores que conservamos en nuestra tradición para ofrecer los valores que siguen vigentes y que pueden ayudar a tener a Dios en el horizonte y a tener al ser humano en el centro”, reflexionó el obispo de Reconquista y presidente de la comisión de Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal.
Por su parte, Omar Massud afirmó que el islam está creciendo en el mundo “pero no tanto en Argentina. Somos una minoría, pero, como decían mis hermanos en el panel, siempre respetando las tradiciones y las costumbres”.
“Acá somos argentinos de tercera y cuarta generación que profesamos la religión islámica. Siempre tratamos de seguir con nuestras tradiciones y enseñanzas”, aseguró el presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA).
También, Massud aseguró que el papa Francisco fue “el primer cardenal primado que visitó el Centro Islámico. A través de él después se creó el Instituto de Diálogo Interreligioso del cual soy también su fundador. Fue muy importante para la Argentina y para las distintas religiones ya que hemos viajado por todo el país pregonando la convivencia, el respeto y la paz que tanta falta está haciendo hoy en día en el mundo”, cerró.
A su turno, las palabras del Pastor Hooft, presidente de la Alianza Cristiana Evangélica de la República Argentina (ACIERA), una comunidad que en la década del 60 tenía entre el 2% y 3% de los feligreses y actualmente cuenta con unos 15% de creyentes.
“Lo que está habiendo es un cambio dinámico en la fe de las personas que sigue siendo importante. Eso es muy bueno, pero también nos tiene que llamar la atención algunas señales de alarma: cómo aumentó la gente que se aleja de las filiaciones como aquellos que empiezan a no creer en Dios, advirtió Hooft.
“Para ello, hay que profundizar el diálogo con las personas sin juzgar ni menospreciar unos a otros ni moral ni intelectualmente. Eso nos va a llevar a un lugar mejor”, aconsejó.
Como gran desafío, Hooft dijo que los líderes religiosos son interpelados. “Tenemos que vivir lo que predicamos. La gente no consiente que podamos decir una cosa y vivir otra. Tampoco aceptar fundamentalismo; sostener nuestra fe y que dentro de nuestra fila haya gente que discrimina, que haya antisemitismo, islamofobia, anti cristianismo. Ese tipo de mirada tan extremista le hace muy mal a la sociedad y a nosotros nos exige una reflexión”, remarcó.
“¿Se está avanzando el papel de la mujer en las religiones? Son las que más rezan en las iglesias y templos”, argumentó Sergio Rubin.
“Se está avanzando lento. Coincido con eso. Pero el camino para darle lugar que corresponde a la mujer no sé si es tanto debatir la sacramentalidad y el ministerio sino la gestión del poder. No necesariamente una mujer tiene que ser sacerdote, pero eso no habilita a administrar el poder en su parroquia como se le antoje”, reconoció Monseñor Macin.
Por su parte, Massud señaló: “Tenemos cuatro mujeres en la comisión directiva, de las cuales dos están presentes. La mujer tiene un lugar importante en el islam, no solamente en la familia. Hay un Versículo del Corán que dice que ‘la mujer más importante que tenemos es la Virgen María. Una vez al profeta el preguntaron quién es la mujer más importante. Respondió: ‘tu madre, y después tu madre, y después tu madre y en cuarto lugar, tu padre” (risas).
“La mujer fue ocupando espacios cada vez más relevantes. Si bien el panorama es bastante heterogéneo dentro de la comunidad evangélica, hay muchas que tienen pastoras a cargo de sus congregaciones o son lideres de sus nominacionales”, enfatizó el Pastor Hooft y agregó: “hoy tenemos seis mujeres dentro del Consejo Directivo.
Según Claudio Epelman, “la diversidad en la comunidad judía es muy grande, muy rica. Existen grandes corrientes religiosas y varias de estas corrientes ordenan mujeres rabinas. Esto no pasa por el lugar que ocupan específicamente en el culto, sino del lugar que ocupa la mujer en la vida en la comunidad”.
“En ese sentido, estamos en una situación de desbalance. Tenemos que promover la igualdad no solo en el plano religioso sino en todos los planos de la vida comunitaria en el que las mujeres puedan participar”, añadió el director del Congreso Judío Latinoamericano.
Finalmente, en el tercer y último panel se trató qué aporte o valor puede hacer cada culto a través del diálogo interreligioso. Para ello, fueron convocados el Padre Guillermo Marcó, el rabino Daniel Goldman y el profesor Omar Abboud, co-presidente del Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI); Cynthia Hotton, dirigente evangélica y diputada mandato cumplido, en otra conversación moderada por Sergio Rubin.
Parte de la charla se basó en la convivencia. “Acá hubo siempre. Es muy difícil que le preguntes a una persona o la distingas en términos de indumentaria a qué religión pertenece”, abrió el panel el dirigente islámico Omar Abboud.
“Acá preguntás a qué colegio fuiste, de qué barrio sos, qué pizzería te gusta y un par de cosas hasta que entrás más en la dinámica”.
Abboud además remarcó que “la educación pública y el hospital público fueron muy integradores. Lo público en sí en cuanto a la dinámica que hay que construir. Por eso, en Argentina se puede decir que esto es una construcción importante que no tiene fin”.
En cambio, Cynthia Hotton se refirió a la cuestión evangélica en el país respecto al diálogo interreligioso. “Nos conocemos desde hace 24-25 años. Siempre hablamos de este diálogo que tiene que ver con crear un puente”.
Por su parte, el rabino Goldman se refirió a tres estadios para mantener una relación de diálogo con sus pares religiosos. “Primero es la tolerancia: tiene que ser una que la debemos erradicar de nuestro léxico; siempre se tolera desde el poder. El segundo nivel tiene que ver con la coexistencia. Y de ahí pasamos al tercer nivel que tiene que ver con la convivencia. Vivir tiene que ver con una relación hacia lo básico, lo que tiene sentido, lo que le da sentido a la vida que es parte del mensaje de las tradiciones religiosas”.
Por último, monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, cerró el encuentro. “Para nosotros, esta espera del Papa es una oportunidad como sociedad”. “Queremos construir juntos esta patria que queremos sea de hermanos”. “Como Iglesia Católica, la visita del Papa León a nosotros nos tomó en un momento de mucha organización interna. Estamos revisando nuestros estatutos como Conferencia Episcopal, estamos actualizando numerosos aspectos en pos del intercambio en una dinámica que llamamos ‘vecinodalidad’. Esto es: caminar juntos, reflexionar juntos y que el espíritu de Dios nos conjugue”.
Fuente: Valores Religiosos (Clarín)