Los datos publicados por la Oficina Federal de Estadística de Suiza indican que los musulmanes representaban aproximadamente el 6 % de la población contemplada en las estadísticas religiosas de 2024.
Esto refleja la evolución de la presencia de la comunidad musulmana en el país, en un contexto de debates continuos sobre la libertad de creencias, el reconocimiento legal de las instituciones islámicas y los esfuerzos por combatir la discriminación religiosa.
Los estudios históricos y académicos indican que la comunidad musulmana en Suiza ha experimentado un crecimiento significativo en las últimas décadas, impulsado por oleadas de migración laboral y la llegada de refugiados y solicitantes de asilo, así como por el surgimiento de nuevas generaciones de musulmanes nacidos o criados en la sociedad suiza.
Según el Diccionario Histórico de Suiza, el número de musulmanes pasó de 16 353 en 1970 a 56 625 en 1980, y posteriormente a más de 152 000 en 1990, alcanzando una cifra superior a los 320 000 en el censo del año 2000; se trata de personas provenientes de 105 países diferentes.
Los datos históricos indican que, en el año 2000, aproximadamente el 58 % de los musulmanes en Suiza tenían sus orígenes en los antiguos Estados yugoslavos —principalmente Kosovo, Macedonia y Bosnia—, mientras que aquellos de origen turco representaban alrededor del 21 %. El resto estaba compuesto por grupos musulmanes procedentes de diversos orígenes étnicos y culturales.
Esta diversidad ha configurado la naturaleza de las instituciones y asociaciones islámicas, las cuales han evolucionado en respuesta a las necesidades religiosas, lingüísticas y culturales de estas comunidades musulmanas, poniendo un énfasis creciente en la educación islámica, la provisión de lugares de culto y el establecimiento de instalaciones funerarias que se ajustan a los ritos islámicos.
En la era moderna, el país ha sido testigo del establecimiento de diversas instituciones islámicas —entre ellas, la mezquita Al-Mahmoud en Zúrich, inaugurada en 1963, y otra mezquita en Ginebra, en 1978—, lo cual coincide con la expansión de la presencia musulmana y una creciente necesidad de instituciones religiosas y sociales.
En 2006, se fundó la Federación de Organizaciones Islámicas en Suiza con el objetivo de mejorar la coordinación entre las asociaciones islámicas y representar determinados intereses de los musulmanes ante las instituciones oficiales, preservando al mismo tiempo la diversidad religiosa, cultural y organizativa dentro de la comunidad musulmana.
Desde una perspectiva jurídica, el artículo 15 de la Constitución Federal suiza garantiza la libertad de religión y de conciencia, lo que incluye el derecho de las personas a elegir sus creencias, practicar sus rituales, unirse a grupos religiosos y participar en la educación religiosa.
No obstante, la regulación de la relación entre el Estado y las instituciones religiosas es competencia, principalmente, de los cantones suizos. Según el Instituto de Derecho y Religión de la Universidad de Friburgo, esto da lugar a condiciones variables para el reconocimiento jurídico de los grupos islámicos de una región a otra.
A pesar de las garantías constitucionales, la presencia del islam en el ámbito público sigue siendo objeto de debate político y social; una situación que quedó patente en el referéndum de 2009, el cual desembocó en la prohibición de construir nuevos alminares, así como en las investigaciones en curso sobre el racismo y la discriminación contra los musulmanes.
Estos acontecimientos ponen de relieve la transformación de la comunidad musulmana en Suiza: ha pasado de estar compuesta por grupos vinculados principalmente a la migración laboral a convertirse en una comunidad diversa que incluye a generaciones plenamente arraigadas en el país. Actualmente, esta comunidad busca fortalecer sus instituciones religiosas y sociales, así como obtener un mayor reconocimiento jurídico, en el marco de los derechos y libertades garantizados por la Constitución suiza, según informó Shia Waves.