Marine Le Pen ha intentado tranquilizar a los franceses de confesión musulmana que contemplan la posibilidad de abandonar el país en caso de una victoria de la Agrupación Nacional (Rassemblement National) en las elecciones presidenciales de 2027.
Invitada el jueves al canal CNews, la candidata consideró que sus preocupaciones carecen de fundamento y aseguró que desea ser «la presidenta de todos los franceses».
Sus declaraciones se producen tras la publicación de una encuesta de Ifop para la revista 'Marianne', que revela que el 46 % de los musulmanes consultados se plantearía instalarse en el extranjero si ella llegara al Elíseo.
"Se equivocan", respondió Marine Le Pen, subrayando al mismo tiempo que los musulmanes franceses forman parte de la comunidad nacional. «Es su país; son franceses. Solo tenemos un país», declaró, afirmando que respeta la democracia y la diversidad de opiniones políticas.
Según el mismo sondeo, el 21 % del conjunto de los franceses también consideraría abandonar el territorio en caso de victoria de la candidata de la Agrupación Nacional. Esta proporción asciende al 44 % entre las personas de confesión judía y al 43 % entre los votantes de Jean-Luc Mélenchon.
Al ser preguntada por los temores expresados por los musulmanes, Marine Le Pen reafirmó su compromiso con la libertad religiosa. «El islam es compatible con la República», aseguró, estableciendo no obstante una distinción entre la práctica de esta religión y el "oslamismo radical".
"Lo que no es compatible con la República es la sharia. Lo que no es compatible con la República es el fundamentalismo islamista», precisó, prometiendo combatir a quienes intenten imponer estos principios en Francia.
Estas declaraciones se producen en un momento en que la candidata mantiene su proyecto de prohibir progresivamente el uso del velo en el espacio público. Ha anunciado su intención de convocar un referéndum sobre esta cuestión, al considerar que el velo forma parte de una ideología que ella califica de totalitaria. La prohibición afectaría, en una primera etapa, a las universidades, las federaciones deportivas y los edificios públicos.
Durante la campaña presidencial de 2022, Marine Le Pen también defendió la prohibición del sacrificio de animales sin aturdimiento previo; una medida que tendría repercusiones en las prácticas religiosas musulmanas y judías, especialmente en lo que respecta a la producción de carne halal y kosher. A pesar de estas propuestas, la candidata de la Agrupación Nacional (RN) afirma que los musulmanes franceses no tienen motivo alguno para temer su eventual llegada al poder, según i24 News.