Al-Bobou y su madre murieron en la madrugada del sábado durante un ataque israelí contra un apartamento al oeste de la ciudad de Gaza. El ataque causó la muerte de cinco palestinos —entre ellos cuatro mujeres, dos de las cuales eran cristianas— y dejó a otras personas heridas.
Al-Bobou era docente en la Universidad de Palestina, donde anteriormente había dirigido el Departamento de Tecnología Multimedia de la Facultad de Estudios Intermedios. Contaba con una maestría en Gestión y Sistemas de Información, según los registros de la universidad.
Una académica destacada
La muerte de Yasmin suscitó reacciones entre académicos y defensores de los derechos humanos palestinos.
El académico Loai Jouda escribió en Facebook: "Israel sigue perpetrando masacres contra inocentes", al tiempo que lamentaba la pérdida de "nuestra colega, la Dra. Yasmin Al-Bobou, profesora de la Universidad de Palestina, y de su madre".
Rami Abdu, presidente del Euro-Med Human Rights Monitor, publicó una fotografía de Al-Bobou y afirmó que Israel había matado a la "académica Yasmin Khamis Al-Bobou, jefa del Departamento de Multimedia de la Universidad de Palestina".
El académico Iyad Al-Qarra también describió a Al-Bobou como una "académica distinguida", destacando su labor en la Universidad de Palestina y su papel como jefa del Departamento de Multimedia.
Cientos de víctimas de la comunidad académica
En un informe publicado el 28 de septiembre de 2026, el Centro Palestino de Derechos Humanos señaló que, para el mes de julio anterior, había documentado la muerte de aproximadamente 194 intelectuales, académicos e investigadores en la Franja de Gaza, así como de más de 830 docentes y miembros del personal del sector educativo.
En otro informe sobre la destrucción de la educación superior en Gaza, la organización "Amigos de las Universidades Palestinas" documentó el fallecimiento de más de 246 académicos y miembros del personal universitario desde octubre de 2023.
Según el informe, esta cifra incluye a tres rectores universitarios y nueve decanos de facultades.
Las dos cifras difieren debido a las distintas categorías contempladas en los procesos de documentación: el primer informe se centra en intelectuales, académicos e investigadores, mientras que el segundo abarca tanto a académicos como a otro personal universitario, informo la agencia Anadolu.