Cuatro médicos musulmanes demandaron el miércoles a las autoridades sanitarias de Illinois por la nueva ley que les exige intervenir en la muerte asistida de pacientes con enfermedades terminales. La ley entró en vigor el 12 de septiembre.
Akbar Ali, Asim Babar, Omar Hussain y Umar Shakur sostienen que la normativa vulnera directamente sus creencias religiosas, según documentos judiciales.
La Ley de Opciones al Final de la Vida para Pacientes con Enfermedades Terminales de Illinois establece que los médicos que se oponen a participar en la muerte asistida deben, aun así, informar a los pacientes sobre su derecho a poner fin a su vida y derivarlos a otra persona que pueda ayudarles a llevar a cabo el procedimiento.
Además, la ley les exige completar los certificados de defunción indicando la enfermedad terminal como causa de la muerte, en lugar de señalar como causa los fármacos letales utilizados.
La normativa también establece que los médicos pueden incurrir en responsabilidad civil o penal si animan a los pacientes a no poner fin a sus vidas. Los médicos sostienen que la ley los obliga a infringir las prohibiciones islámicas contra el suicidio y la mentira.
Los abogados de los médicos, pertenecientes al Becket Fund for Religious Liberty, argumentaron que, además de vulnerar las garantías de libertad religiosa e igualdad ante la ley consagradas en las Primeras y Decimocuarta Enmiendas de la Constitución de Estados Unidos, la medida también infringe otras leyes federales vigentes.
Según los abogados, la Ley de Atención Médica Asequible (Affordable Care Act) impide que los estados que reciben fondos federales discriminen a quienes se niegan a proporcionar servicios de suicidio asistido.
Asimismo, sostienen que la ley de Illinois viola la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act), ya que obliga a los médicos a recomendar el suicidio a personas con discapacidad, pero no a pacientes sin discapacidad, según los documentos judiciales.
¿Qué piden los médicos al tribunal?
Que se les exima de forma permanente de cualquier participación en el proceso de muerte asistida.
Que se les proteja permanentemente frente a sanciones por alentar a los pacientes a continuar viviendo el resto de su vida de forma natural.
Que se declare inválida la ley de Illinois sobre el suicidio asistido por considerar que viola las Primeras y Decimocuarta Enmiendas, así como otras leyes federales.
Fuente: Iqna