La comunidad musulmana de Bruselas ha amanecido este domingo con una afrenta que trasciende lo meramente delictivo. Una esvástica fue pintada en la fachada de la mezquita El Mouahidine, en la rue de Wautier, en el distrito de Laeken, un lugar de culto fundado en 1980 que figura entre los más antiguos de la capital belga.
El hallazgo se produjo en la madrugada del sábado al domingo, en torno a la una de la mañana, según confirmaron las autoridades locales. El símbolo nazi, acompañado de un mensaje de odio, ha sido calificado por el ministro bruselense de Cultos e Igualdad de Oportunidades, Ahmed Laaouej, como un acto «abiertamente islamófobo» que no admite ambigüedad alguna.
La respuesta institucional fue inmediata. El alcalde de Bruselas, Philippe Close, anunció la apertura de una investigación y confirmó que la policía analiza las imágenes de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
Close calificó los hechos de «extrema gravedad» y condenó con «la mayor firmeza» lo que constituye una profanación de un lugar de culto.
El presidente de la mezquita, Mohamed Karroun, se declaró «profundamente conmocionado» por lo ocurrido y reclamó que los autores sean identificados y que se refuercen las medidas de protección de los lugares de culto. El alcalde Close tiene previsto reunirse en los próximos días con Karroun para abordar la situación y las medidas de seguridad necesarias, informó Rue20.