Arabia Saudita cerró un importante oleoducto tras ser atacado por drones lanzados desde Iraq, en un contexto de escalada del conflicto en Oriente Medio.
Iraq destituyó a un comandante militar y anunció una investigación tras admitir que el ataque con drones contra el oleoducto Este-Oeste de su país vecino se originó en una de sus provincias fronterizas con Irán.
Arabia Saudita ya había acusado a milicias iraquíes respaldadas por Irán de atacar sus instalaciones petroleras.
El oleoducto, de 1.200 km de longitud, ha ayudado a Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo crudo del mundo, a evitar el estrecho de Ormuz.
El incidente se produce en medio de importantes avances de los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen, informó la BBC.
El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, también llamado Petroline, es una infraestructura estratégica que atraviesa el país desde los campos petroleros del este, en el golfo Pérsico, hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo.
Tiene una longitud de unos 1200 kilómetros y una capacidad máxima de siete millones de barriles diarios.
Su importancia radica en que permite exportar crudo evitando el estrecho de Ormuz, lo que llevó a Arabia Saudita a aumentar su uso para desviar exportaciones hacia Yanbu y mitigar el impacto del bloqueo y las restricciones en la vía marítima.