Las autoridades de Uttar Pradesh, estado gobernado por el BJP, han demolido una mezquita de 150 años de antigüedad situada en el recinto de la sede administrativa de Saharanpur, lo que ha provocado indignación por la seguridad de los lugares de culto de las minorías —en particular, de los musulmanes— en la India.
La demolición ocurrió un día después de que un tribunal de distrito (el 4 de septiembre) desestimara una apelación del comité de gestión de la mezquita. El tribunal ratificó una orden previa que declaraba la estructura de 315 metros cuadrados como una "ocupación no autorizada" de terrenos gubernamentales.
Mientras que el personal y los comités de la mezquita afirman que la estructura tenía unos 150 años de antigüedad (presentando facturas de luz de 1911 para demostrar que existía antes que las oficinas del gobierno), las autoridades locales cuestionaron la autenticidad de esos registros e impusieron multas millonarias a los ocupantes por uso ilegal de la propiedad del Estado.
El operativo matutino —realizado bajo un fuerte despliegue de seguridad— provocó duras críticas de líderes de la oposición en la India, como el partido AIMIM y el Samajwadi Party, quienes acusaron al gobierno local de actuar con prisa desmedida.
Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán emitió una enérgica condena pública, calificando el acto como un ataque deliberado contra el patrimonio islámico en la India.
El presidente de Jamiat Ulama-i-Hind, Maulana Arshad Madani, condenó enérgicamente la demolición, afirmando que el incidente no se limitaba a una mezquita, sino que afectaba a la supremacía de la Constitución, al Estado de derecho, a la libertad religiosa, a la igualdad ciudadana y a la imparcialidad del Estado.
Tras expresar su profundo pesar por lo ocurrido, Maulana Madani señaló que el incidente planteaba una vez más una cuestión fundamental: si la Constitución y la ley se aplicaban realmente por igual a todos los ciudadanos y a todas las religiones.
Cuestionó por qué, si la Constitución garantiza la igualdad, la libertad religiosa y la igualdad de protección ante la ley para todos, se observaba un doble rasero en su aplicación, informó Pakistan Today.