En una publicación en la plataforma X, Schiff declaró que los estadounidenses provienen de diversos orígenes religiosos y étnicos, y añadió: "Los musulmanes estadounidenses forman parte del tejido mismo de nuestras comunidades y de nuestro país".
Y continuó: "Me solidarizo con nuestros vecinos musulmanes y condeno enérgicamente esta intolerancia cargada de odio".
Las declaraciones de Schiff surgieron en respuesta a un llamamiento realizado por el palestino-estadounidense Mosab Hassan Yousef durante una cumbre judeo-estadounidense celebrada el pasado fin de semana en Los Ángeles, en la que exigió que no hubiera musulmanes en Estados Unidos.
Durante la cumbre, celebrada el 30 de agosto, Mosab afirmó: «Soy un estadounidense que paga impuestos; no quiero musulmanes aquí. Vuelvan a sus países; a este país le iría mucho mejor sin su fe».
Musab es hijo de Hassan Yousef, un alto dirigente del movimiento palestino Hamás. En una entrevista de 2010 con una cadena israelí, admitió haber colaborado con los servicios de seguridad de Israel y anunció su conversión al cristianismo —renunciando así al islam—, lo que llevó a su padre a repudiarlo públicamente, informó la agencia Anadolu.