Una exposición dedicada al legado islámico de Rusia ha abierto sus puertas en la Gran Mezquita de Moscú. Bajo el título «Legado islámico de Rusia: pueblos y tradiciones», la muestra pone de relieve más de 1100 años de presencia musulmana en el país.
La exposición presenta la historia del islam en Rusia, la difusión del Corán, la caligrafía y las artes decorativas, así como las tradiciones de las comunidades musulmanas de diversas regiones, especialmente del Volga, el Cáucaso y Siberia.
Durante la inauguración, el jeque Ravil Gainutdin, presidente del Consejo Religioso de los Musulmanes de Rusia, destacó la riqueza y diversidad de este legado, así como la contribución de los musulmanes a la cultura y la historia del país.
Al acto asistieron varios embajadores de países musulmanes, representantes de Tartaristán y autoridades políticas y culturales rusas. Con esta iniciativa, los organizadores buscan dar a conocer mejor la histórica presencia del islam en Rusia, según Oumma.
Dicha presencia se remonta a más de un milenio. En el año 922, la Bulgaria del Volga, situada en la región del actual Tartaristán, adoptó oficialmente el islam. Posteriormente, el islam se arraigó de forma duradera en varias regiones de la actual Rusia, particularmente en torno al Volga, los Urales, el Cáucaso y algunas zonas de Siberia.