Mohamed Anim Atam, de 56 años, fue sentenciado el viernes (21 de agosto) y se ordenó que cumpliera la pena de prisión a partir de la fecha de su detención, el 18 de agosto, según informó Bernama.
Fue acusado en virtud del artículo 298 del Código Penal de Malasia, que contempla una pena máxima de un año de prisión, una multa o ambas sanciones.
Si no paga la multa, deberá cumplir tres meses adicionales de prisión.
Según los documentos de acusación, Mohamed Anim cometió la infracción alrededor de las 17:00 horas del 30 de julio en Johor Bahru.
Había hecho comentarios ofensivos sobre el islam mientras viajaba en un vehículo de transporte concertado a través de una aplicación, informó The Star.
Un hombre grabó el incidente y posteriormente subió la grabación a las redes sociales.
Al día siguiente se presentó una denuncia policial.
El fiscal adjunto Eizlan Azhar solicitó una pena adecuada, señalando que el caso se había vuelto viral en las redes sociales e involucraba cuestiones de raza, religión y realeza.
Como atenuante, el acusado —que no contaba con representación legal— solicitó una pena más leve, alegando que padece hipertensión y que se encuentra en pleno proceso de divorcio, lo cual le obliga a asistir a audiencias en el Tribunal de la Sharia de Singapur.
Mohamed Anim fue detenido el 18 de agosto por agentes de la jefatura de policía del distrito de Johor Baru Selatan, con la colaboración de la policía de Singapur.