El Centro Islámico de Irvine, en California, es objeto de una campaña de desinformación y amenazas en línea tras la difusión de publicaciones en redes sociales.
El asunto ha llamado la atención de las autoridades locales y del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR) de Los Ángeles.
La campaña habría comenzado después de que Amy McKellburg, fundadora de una organización conservadora, afirmara en la red social X que el centro islámico había adquirido tres edificios situados detrás de la mezquita para crear una «comunidad paralela». El CAIR de Los Ángeles ha solicitado a las fuerzas de seguridad que investiguen las amenazas dirigidas contra el centro.
Amer Shabic, director jurídico de la organización, indicó que el CAIR está en contacto con el Centro Islámico de Irvine y que las autoridades locales han sido informadas.
La policía de Irvine declaró que está vigilando atentamente la situación. No obstante, precisó que, hasta el momento, no ha identificado ninguna amenaza «creíble» contra el centro. Aun así, se ha reforzado la presencia policial en los alrededores.
No es la primera vez que un centro musulmán de la región se enfrenta a este tipo de campaña. En abril, la Asociación Islámica del Condado de Orange también reforzó su seguridad tras la difusión de mensajes antimusulmanes y amenazas violentas en línea.
Según Shabic, los persistentes estereotipos antimusulmanes contribuyen a presentar proyectos como la renovación de una mezquita o la ampliación de sus servicios como parte de una supuesta «conspiración». Considera que estas campañas se alimentan del odio hacia los musulmanes y podrían servir también para movilizar a ciertos grupos de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. El representante demócrata de Irvine, Dave Min, calificó al centro islámico de «pilar de la comunidad» del condado de Orange y condenó las amenazas en línea, según The Los Angeles Times.