Israel decidió abrir una licitación para la construcción de 1.234 nuevas viviendas en los territorios ocupados de Cisjordania como parte de su proyecto de asentamiento E1. El proyecto conectaría miles de asentamientos situados en Jerusalén Oriental, que ha sido ilegalmente anexada por Israel, con el asentamiento de gran tamaño de Maale Adumim, situado en Cisjordania ocupada.
Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido advirtieron que el proyecto divide territorialmente a Palestina, vulnera el derecho internacional y expone a las empresas a graves riesgos jurídicos.
En su pronunciamiento, difundido por la presidencia francesa, los cuatro países instaron a las empresas a no participar en las licitaciones, advirtiendo sobre las consecuencias legales y el riesgo reputacional de convertirse en cómplices de violaciones al derecho internacional.
Asimismo, reiteraron que las colonias israelíes en esos territorios son ilegales, en consonancia con lo establecido por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y que la ejecución del proyecto compromete definitivamente la viabilidad de una solución de dos Estados.
El E1 es un plan concebido hace 30 años por el ex primer ministro israelí Isaac Rabin (1974-1977 y 1992-1995), pero ningún gobierno se ha atrevido a llevarlo a cabo debido al rotundo rechazo por parte de la comunidad internacional.
Una desaprobación que ya se hizo notar hace justo un año cuando fue planteada la construcción de 3.401 viviendas para colonos israelíes. Nabil Abu Rudeineh, portavoz del presidente palestino Mahmud Abás, urgió de nuevo a la comunidad internacional a que tome "medidas serias y concretas" contra el plan israelí.