La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la Organizació de las Naciones Unidas (ONU) afirmó este miércoles que 2025 marcó otro récord sombrío de violencia contra el personal humanitario, con 907 colegas muertos, heridos o secuestrados.
En un comunicado con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la oficina señaló que, si bien la cifra de muertos disminuyó ligeramente a 350 el año pasado, el nivel general de violencia no se redujo: 322 trabajadores humanitarios sobrevivieron a ataques que les causaron heridas, mientras que 235 fueron secuestrados, según la Base de Datos de Seguridad del Personal Humanitario de Humanitarian Outcomes.
Con 186 trabajadores humanitarios asesinados, Gaza se mantuvo como el contexto más mortífero por tercer año consecutivo, seguida de Sudán con 71 muertos.
En lo que va de 2026, 82 trabajadores humanitarios han muerto, 97 han resultado heridos y 39 han sido secuestrados en todo el mundo.
«Más de 1.000 trabajadores humanitarios han muerto en tan solo tres años, y eso es totalmente inaceptable», declaró Tom Fletcher, subsecretario general de Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia.
“Pero simplemente denunciarlo no protegerá al próximo trabajador humanitario. Los Estados deben respetar el derecho internacional humanitario y utilizar todos los medios a su alcance para proteger a la población civil y a nuestros compañeros. Y quienes infrinjan las normas deben afrontar consecuencias reales”, agregó.
Los trabajadores humanitarios se encuentran cada vez más en el punto de mira de los drones armados. En marzo de este año, un trabajador humanitario murió en un ataque con dron contra un edificio residencial en la República Democrática del Congo. En tan solo una semana de mayo, cuatro convoyes humanitarios fueron atacados en Ucrania.
«Los drones armados se han convertido en la nueva cara de un viejo peligro: la destrucción deliberada o imprudente de vidas civiles», dijo Fletcher y añadió que «la tecnología puede cambiar, pero las leyes de la guerra no».
La campaña mundial de este año, Actúa por la Humanidad, visibiliza a los trabajadores humanitarios que han perdido la vida, a través de entrevistas con sus familias. Detrás de cada estadística hay una familia cuyo mundo ha quedado destrozado, informa la Agencia Anadolu.