Un periodista ceutí de El Pueblo de Ceuta ha sido agredido este lunes mientras realizaba su trabajo en las inmediaciones del Palacio de la Asamblea, donde se había concentrado un grupo de ciudadanos para protestar ante la llegada a la ciudad de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
El acto de violencia perpetrado por un ciudadano contra quien ya se ha presentado una denuncia estuvo motivado por el racismo, ya que el agresor creyó que, al ser musulmán y tener rasgos racializados, era uno de los marroquíes que entraron el 30 de julio.
El profesional se encontraba grabando con su teléfono móvil lo que estaba sucediendo cuando un ciudadano que participaba en la protesta se dirigió hacia él y, tras confundirlo con una persona migrante, le propinó un manotazo en las manos que hizo que el dispositivo cayera al suelo.
El periodista se encontraba junto al resto de compañeros de los medios de comunicación que habían acudido al Palacio Autonómico para cubrir la llegada de la ministra. Cámaras, fotógrafos y redactores se encontraban en la zona recogiendo las imágenes y declaraciones de los ciudadanos que habían acudido a mostrar su rechazo a la visita de Saiz.
En ese momento, un hombre estaba increpando a la ministra mientras se formaba un corrillo a su alrededor. El periodista de este medio se encontraba grabando la escena cuando el ciudadano se dirigió hacia él y lo confundió con uno de los migrantes que durante las últimas semanas han llegado a la ciudad. No era el único, insistimos. Era solo uno de las decenas de profesionales de los medios que estaban reportando lo que sucedía.
El motivo de la confusión fue únicamente su condición de musulmán, pese a que el profesional es natural de Ceuta y reside en la ciudad. Tras el manotazo y la caída del teléfono al suelo, tanto el propio periodista como otros compañeros de los medios que se encontraban en el lugar le hicieron saber al ciudadano que había agredido a un profesional de la prensa que estaba realizando su trabajo.
Al conocer que se trataba de un periodista y no de una persona migrante, el hombre reculó y pidió disculpas al trabajador de este medio por lo ocurrido. El periodista ha decidido, no obstante, acudir a dependencias policiales para denunciar los hechos y dejar constancia de la agresión sufrida mientras desarrollaba su labor informativa.
La Ciudad Autónoma de Ceuta ha condenado públicamente lo ocurrido y ha mostrado su rechazo a cualquier forma de violencia contra los profesionales de los medios de comunicación.
A través de sus redes sociales, el Gobierno autonómico ha trasladado su “tolerancia cero ante cualquier tipo de violencia” después de la agresión sufrida por el periodista, según informó El Pueblo de Ceuta.