La mezquita de Al-Aqsa se enfrenta a una situación que Jordania considera preocupante. Amán sostiene que una toma del lugar por parte de Israel podría desencadenar una grave crisis religiosa.
Ante esta situación, Jordania ha convocado una reunión de emergencia. Representantes de diversas naciones árabes y musulmanas participarán en las deliberaciones.
Amman lanza una voz de alarma
El ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, ha emitido una advertencia. Según él, los cambios en torno a la mezquita de Al-Aqsa representan una grave amenaza. Considera que alterar el statu quo podría acarrear consecuencias que trasciendan ampliamente los límites de Jerusalén.
Por ello, Jordania insta a la comunidad internacional a tomarse esta situación muy en serio.
Incursiones cada vez más frecuentes
Las tensiones han aumentado en las últimas semanas. El 23 de julio, más de 2.000 israelíes ingresaron al recinto del lugar. El grupo estuvo encabezado, entre otros, por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir.
En el lugar también se llevaron a cabo oraciones y rituales. Las autoridades jordanas denunciaron una grave violación del statu quo.
El statu quo, eje del conflicto
El lugar es administrado por un 'Waqf' islámico bajo la custodia de Jordania. El papel de Jordania a este respecto fue reafirmado en el tratado de paz firmado con Israel en 1994. El statu quo estipula, entre otras cosas, que solo los musulmanes pueden rezar dentro del recinto.
Por tanto, cualquier cambio en estas normas podría desencadenar nuevas tensiones.
Una reunión que involucra a varias naciones
Jordania busca ahora recabar un mayor apoyo internacional. Está previsto que representantes de naciones árabes y musulmanas asistan a la reunión, entre ellas Turquía, Indonesia, Malasia y Pakistán.
Amman tiene como objetivo coordinar una respuesta a las tensiones en torno a la mezquita de Al-Aqsa.
Jerusalén, en el centro de las preocupaciones
Para Jordania, la situación trasciende con creces el ámbito religioso. Amman teme que una mayor escalada en Jerusalén pueda desencadenar violencia en otros lugares. El gobierno jordano también está preocupado por el agravamiento de las tensiones en Cisjordania.
Por ello, el ministro de Asuntos Exteriores, Ayman Safadi, considera a Jerusalén un punto crítico especialmente sensible.
Jordania aborda también la cuestión de Cisjordania
Al gobierno jordano también le preocupa el posible desplazamiento de palestinos de Cisjordania.
Amman considera esta posibilidad una "línea roja". Las autoridades afirman que harán todo lo que esté en su mano para evitar tal escenario.
Esta cuestión añade una nueva dimensión a las tensiones entre Jordania e Israel.
Relaciones tensas entre Amman e Israel
Las tensiones no se limitan a los lugares sagrados. Jordania también afronta desacuerdos relacionados con los recursos hídricos y la situación en Cisjordania. Estas cuestiones complican aún más las relaciones entre ambos países, informa Alnas.