En el este de Anatolia (Turquía), la estación de abastecimiento de agua de Gündüzbey se ha convertido en un lugar singular donde la recitación del Corán nunca se interrumpe.
Esta tradición, que perdura desde hace más de 31 años, acompaña día y noche el funcionamiento de esta importante instalación situada en la provincia de Malatya.
Según un responsable de la estación, el agua brota de forma natural de las laderas del monte Beydağı. Tras un proceso de cloración que cumple con las normas sanitarias, el agua se canaliza hacia la red de distribución sin necesidad de tratamientos químicos adicionales. Este flujo natural permite preservar las propiedades del agua y, al mismo tiempo, reducir el consumo de energía.
Equipos especializados supervisan regularmente la calidad del agua mediante análisis y toma de muestras. Asimismo, se llevan a cabo tareas continuas de mantenimiento, limpieza y vigilancia técnica para garantizar el suministro de agua salubre a los habitantes.
El alcalde de Malatya ha destacado que la recitación permanente del Corán constituye, desde hace más de tres décadas, un elemento espiritual importante de la estación. Considera que es un símbolo del vínculo entre los beneficios de la naturaleza y los valores religiosos y culturales de la ciudad.
Recientemente, la difusión de vídeos en las redes sociales turcas ha renovado el interés por este lugar donde el servicio público de agua se acompaña, desde hace años, de la recitación del texto sagrado, informa Al Jazeera.
El video: https://youtu.be/68QEs6_Nko4?si=dz8-MgDO626orM8W