"La frontera sur de Europa no puede ni debe estar abandonada a su suerte de esta manera", escribió la dirigente del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, Fátima Hamed Hossain, junto a unas imágenes de Ceuta, reclamando que desde La Moncloa se actuara de inmediato.
Era una acusación especialmente significativa por quién la formulaba: una mujer musulmana, líder de una formación localista de izquierdas, conocida fuera de la ciudad por sus enfrentamientos con Vox y por haber promovido la declaración de Santiago Abascal como persona non grata después de la crisis migratoria de 2021.
Esta vez, sin adoptar el discurso de la invasión ni pedir la expulsión indiscriminada de quienes habían cruzado, Hamed señalaba al Gobierno de Sánchez y afirmaba que la reacción del Estado estaba llegando tarde.
La aparente contradicción le ha acompañado durante toda la última semana. Hamed ha defendido durante años los derechos de los migrantes, ha denunciado su criminalización y ha combatido la identificación interesada entre población musulmana, inmigración irregular y lealtad a Marruecos.
Pero la situación que encontró el jueves 30 de julio cuando se dirigía a una sesión plenaria le llevó a emplear contra el Ejecutivo uno de los reproches más graves que pueden formularse desde Ceuta: el abandono.
Aquel día, hacia las ocho o las nueve de la mañana, comprendió que las entradas intensificadas durante la semana anterior habían adquirido las dimensiones de una crisis migratoria y humanitaria comparable a la de mayo de 2021.
Después calificaría la actuación del Gobierno como tardía, pasiva e insuficiente y reprocharía a Madrid que hubiera rechazado la petición ceutí de declarar la emergencia nacional sin ofrecer garantías claras ni plazos para recuperar la normalidad. "No podemos estar pidiendo auxilio cada vez que llega un periodo crítico", resumió.
La dirigente que ha acusado a Sánchez de dejar la frontera abandonada nació en Ceuta en 1978 y creció en Los Rosales, un barrio periférico levantado alrededor de la antigua prisión y marcado durante su infancia por la pobreza, los tiroteos y la falta de infraestructuras, informó El Español.