Según el estudio realizado por la organización de la sociedad civil Hope and Courage Collective, las plataformas digitales contribuyen en gran medida a amplificar los contenidos islamófobos.
La investigación se basa, en particular, en las reacciones suscitadas tras el ataque y el incendio de la sala de oración Al Madina en Dublín. Un vídeo difundido en Facebook después del incidente registró cerca de 1,9 millones de visualizaciones, una cifra 352 veces superior a la audiencia habitual de la cuenta que lo publicó.
El análisis de más de 10.000 comentarios y reacciones revela que alrededor de una quinta parte contenía mensajes de odio hacia los musulmanes, apoyaba el ataque o incitaba a incendiar otras mezquitas.
En la plataforma X, el tema también tuvo una difusión masiva. En seis días, más de 112.000 publicaciones procedentes de unas 70.000 cuentas llegaron a cerca de 243 millones de usuarios. Casi el 90 % de estas interacciones provenía del extranjero, lo que ilustra el carácter transnacional de la propagación de narrativas islamófobas.
Según el investigador Mark Malone, estos resultados demuestran que los algoritmos de recomendación pueden convertir un acto de violencia contra un lugar de culto en contenido viral, fomentando así una escalada de tensiones.
El informe insta a las plataformas a hacer cumplir mejor sus propias normas e invita a las autoridades irlandesas a entablar un diálogo con Meta para evaluar los riesgos asociados a este caso, informó Iqna.