El nuevo presidente de la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes, sucesor del marroquí Ahmed Raissouni, se vio obligado a retractarse de una declaración sobre la crisis migratoria en Ceuta tras la polémica suscitada por sus comentarios.
En su texto inicial, Ali Qaradaghi interpretó los acontecimientos como una "conspiración" orquestada por "los sionistas" con la "ayuda de ciertos países islámicos" contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Asimismo, describió el éxodo masivo de marroquíes a Ceuta como un acto de «venganza» en respuesta al apoyo del presidente del Gobierno español a la causa palestina.
Sus declaraciones, en las que describía Ceuta como "la frontera entre España y Europa", causaron especial maalestar en Marruecos y desataron una ola de indignación en las redes sociales. Ante la presión, el líder rectificó el domingo, aunque sin ofrecer disculpas por haber reconocido la "soberanía española sobre Ceuta".
En un extenso comunicado publicado el domingo, Ali Qaradaghi atribuyó la redacción a su "equipo de prensa". "El artículo pretendía elogiar la postura positiva del presidente del Gobierno español sobre la causa palestina y otras causas justas, y demostrar que los sionistas y sus aliados buscan perjudicar a cualquiera que apoye a Palestina", explicó.
Añadió que «las declaraciones de este artículo deben entenderse en su contexto mediático y no como un anuncio oficial ni una postura firme. El presidente concluyó afirmando que considera a Ceuta y Melilla tierras marroquíes islámicas, informó La Razón.
Qaradaghi preside la Unión Internacional de Eruditos Musulmanes desde 2024. Esta organización tiene una gran importancia política y religiosa, ya que funciona como una de las mayores redes internacionales de juristas y teólogos del islam suní.