La concesión de la licencia de obras para la construcción de la futura mezquita y centro cultural islámico del Polígono Sur de Sevilla continúa generando reacciones. Mientras Vox mantiene su recurso contra la autorización municipal y parte del vecindario sigue mostrando su rechazo al proyecto, expertos en Derecho Eclesiástico consideran que el expediente cumple los requisitos legales y que una eventual revocación tendría escaso recorrido jurídico.
Según informa ABC Sevilla, María del Mar Leal, profesora de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad de Sevilla, sostiene que el Ayuntamiento verificó durante la tramitación el cumplimiento de la normativa urbanística, la calificación y el uso del suelo, así como las exigencias de accesibilidad y seguridad antes de conceder la licencia.
La jurista señala que estas comprobaciones diferencian el expediente del fallido proyecto de Los Bermejales, que fue anulado en su día por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía tras apreciarse problemas relacionados con la calificación urbanística. En su opinión, si la licencia cumple los requisitos establecidos por la normativa, el principal obstáculo para el desarrollo del proyecto no sería jurídico, sino la presión social y política generada en torno a la futura mezquita.
Vox mantiene sus objeciones
La formación mantiene el recurso presentado contra la licencia al considerar que el régimen urbanístico aplicado no se corresponde con el uso previsto para el edificio. Durante la tramitación del expediente, Vox sostuvo que el uso principal del inmueble sería el de lugar de culto y no el de centro cultural, argumento que motivó la solicitud de nuevos informes técnicos y jurídicos por parte del Ayuntamiento antes de conceder finalmente la autorización.
Frente a esa interpretación, Leal considera que el proyecto contempla tanto un uso religioso como de equipamiento comunitario, por lo que entiende que la licencia se ajusta al planeamiento urbanístico.
La Archidiócesis mantiene la misma posición
En el plano eclesial tampoco se han producido novedades respecto a la postura expresada por la Archidiócesis de Sevilla durante la tramitación del proyecto.
El pasado mes de julio el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, evitó pronunciarse sobre la conveniencia de la construcción de la mezquita y enmarcó la cuestión en el derecho a la libertad religiosa. En sus declaraciones recordó el artículo 16 de la Constitución Española y la declaración conciliar Dignitatis humanae, subrayando que el ejercicio de ese derecho debe desarrollarse conforme a la legislación vigente.
En esa misma línea, el delegado diocesano de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Miguel Ángel Núñez, afirma ahora que «desde el punto de vista católico, no hay ninguna objeción religiosa posible» y remite también a la declaración Nostra aetate, dedicada a las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.
Un debate que se traslada al plano social
Con la licencia ya concedida, el debate en torno a la futura mezquita ha dejado atrás la fase administrativa y continúa principalmente en el ámbito político y vecinal.
El proyecto, promovido por la Fundación Mezquita de Sevilla, prevé la construcción de un complejo islámico junto al Polígono Sur que incluirá un lugar de culto, un centro cultural y diversos espacios de uso comunitario. De ejecutarse, se convertirá en la primera gran mezquita de nueva planta levantada en Sevilla tras más de dos décadas de proyectos que no llegaron a materializarse, informó Infovaticana.