Parte de la mezquita Baitul Mukarram en Montreal, Canadá, fue devastada por un incendio durante la noche del viernes 31 de julio al sábado 1 de agosto. Se sospecha que fue provocado.
El incendio se declaró alrededor de las 3 a. m. (hora local). No se reportaron víctimas mortales ni heridos. Sin embargo, los daños materiales son "extremadamente significativos", según el Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses (NCCM).
Se ha abierto una investigación para determinar las circunstancias exactas del incidente. Según la CNMC, se está considerando la posibilidad de que se trate de un acto delictivo motivado por el odio.
No obstante, la organización insta a la prudencia y aconseja no especular hasta que se conozcan los resultados de la investigación.
«Daremos más detalles a medida que se desarrolle la situación», concluyó la CNMC.
Este incendio recuerda otro incidente islamófobo en Canadá. El 29 de julio, un centro islámico en Winnipeg, Manitoba, fue blanco de un ataque a tiros.
Al día siguiente, el primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió condenando el «repugnante» tiroteo y afirmando que «dos individuos abrieron fuego contra el centro» —donde se encontraban varias personas— antes de «romper ventanas con otra arma».
Según la Mezquita Rahma, ese mismo día, dos individuos —«probablemente los mismos»— también habían proferido insultos racistas contra personas fuera del centro islámico, informó TSA.