El sábado, el Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) hizo un llamamiento a todas las mezquitas de Francia, a sus dirigentes y a los fieles musulmanes para que se movilicen en respuesta a los incendios forestales que afectan a varias regiones del país.
El CFCM expresó su "profunda compasión" por las víctimas, sus seres queridos y todas las personas afectadas por los incendios. Destacó los graves daños causados por el fuego, señalando que ha obligado a evacuar a numerosas familias y ha puesto en peligro tanto vidas humanas como el patrimonio natural de Francia.
Asimismo, el Consejo manifestó su apoyo a los residentes obligados a abandonar sus hogares y a quienes viven en zonas directamente amenazadas por el avance de las llamas.
Además, el Consejo rindió homenaje a los bomberos, al personal de emergencia, a las fuerzas de seguridad y a los voluntarios que trabajan sobre el terreno. Elogió su valentía y dedicación en las operaciones destinadas a proteger a la población, asegurar las zonas afectadas e intentar controlar los distintos incendios.
El CFCM pidió a los responsables de las mezquitas que dediquen un momento especial a esta situación durante la próxima oración del viernes o en cualquier otra reunión religiosa.
Se invita a los fieles a elevar oraciones pidiendo a Dios que preserve al país, proteja a la población, apoye a los afectados por el desastre y otorgue fortaleza y protección a los bomberos, equipos de rescate y a todos aquellos que combaten el fuego. En este contexto, el CFCM recomienda específicamente recitar la oración tradicional "Al-Laṭîf", invocando uno de los nombres divinos que significa "El Benevolente" o "El Sutilmente Bondadoso".
Esta oración se recita tradicionalmente en tiempos de dificultad para implorar la misericordia divina, la protección de las personas y el alivio ante la adversidad. La organización también hace un llamamiento a una movilización tangible de los fieles, las mezquitas y las asociaciones musulmanas, animándoles a participar en campañas de donación, brindar ayuda material y apoyo moral a las víctimas, o incluso acoger a personas desplazadas cuando las condiciones lo permitan.
El CFCM especifica que estas diversas iniciativas deben llevarse a cabo en coordinación con las autoridades competentes y respetando los protocolos oficiales establecidos. Dicha coordinación tiene como objetivo identificar las necesidades reales, evitar la dispersión de los esfuerzos de ayuda y garantizar la eficacia de las acciones solidarias. Por ello, se anima a las asociaciones musulmanas a colaborar con las autoridades locales, los servicios de emergencia y las organizaciones que ya están prestando ayuda activa a las poblaciones afectadas.
Este llamamiento del CFCM demuestra que las mezquitas no son meros lugares de culto; también pueden desempeñar un papel fundamental en el apoyo mutuo y la solidaridad, especialmente durante los desastres naturales. El comunicado combina así dos formas de movilización: la oración —para ofrecer apoyo moral a las víctimas y a los equipos de emergencia— y la acción concreta, como la realización de donaciones, el envío de ayuda material o el acogimiento de personas evacuadas. El CFCM busca asimismo enmarcar esta movilización en un contexto nacional. Al hacer hincapié en la coordinación con las autoridades, pretende evitar iniciativas desorganizadas y permitir que las asociaciones musulmanas presten una ayuda verdaderamente eficaz.
Por último, este llamamiento recuerda que la solidaridad trasciende las afiliaciones religiosas. Ante los incendios, el CFCM insta a los musulmanes de Francia a actuar junto a todos los ciudadanos y a participar en el esfuerzo colectivo. En su declaración, el Consejo subraya la necesidad de una movilización que vaya más allá de las fronteras religiosas. Sostiene que la fraternidad, el apoyo mutuo y la solidaridad deben unir a todos los ciudadanos —independientemente de sus creencias— frente a un desastre que afecta a la nación en su conjunto.
El CFCM concluye su llamamiento con una oración en la que pide al «Más Benevolente» que libre a Francia de tales desastres, proteja a quienes trabajan sobre el terreno y brinde consuelo y esperanza a las víctimas, informó Oumma.