El Reino de Arabia Saudita y Estados Unidos han firmado un acuerdo de cooperación sobre los usos pacíficos de la energía nuclear, lo que supone un paso hacia el fortalecimiento de los vínculos económicos entre ambas naciones.
Según la Agencia de Prensa Saudí (SPA), el acuerdo se enmarca en la asociación estratégica entre ambos países y da continuidad a los anuncios realizados durante la visita del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, a Washington el pasado mes de noviembre.
La SPA señaló que el acuerdo impulsará la cooperación bilateral en el uso pacífico de la energía nuclear y facilitará el intercambio de experiencia, conocimientos y tecnología. El objetivo es fomentar la cooperación conjunta conforme a los más altos estándares internacionales en materia de seguridad nuclear, protección y no proliferación.
Asimismo, se señaló que el acuerdo "representa una ampliación de la cooperación existente entre ambos países en el sector energético, respalda los esfuerzos para diversificar las fuentes de energía y desarrollar tecnologías avanzadas, y potencia las oportunidades de cooperación e inversión de manera que favorezca los intereses mutuos de ambas naciones amigas".
Se indicó que el acuerdo fue suscrito, en representación de la parte saudí, por el ministro de Energía y ministro de Industria y Recursos Minerales, el príncipe Abdulaziz bin Salman bin Abdulaziz, y por el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright.
Por su parte, el Departamento de Energía de EE. UU. calificó el acuerdo de "histórico" y confirmó que empresas estadounidenses suministrarían tecnología nuclear al Reino.
El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, declaró que el acuerdo "refleja el compromiso compartido de nuestros dos países de fortalecer los vínculos comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudita, fomentar la prosperidad interna y garantizar la seguridad de nuestros aliados en el extranjero".
Y añadió: "Pueden estar seguros de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, al tiempo que aprovechan las mejores tecnologías y a los mejores científicos nucleares del mundo, desarrollados aquí mismo, en Estados Unidos".