El Gobierno australiano ha anunciado la adopción de 35 de las 54 recomendaciones formuladas por Aftab Malik, el enviado especial encargado de combatir la islamofobia.
Esta decisión busca abordar el aumento de los actos de odio, discriminación y racismo dirigidos contra los musulmanes en Australia. Si bien las organizaciones musulmanas han acogido con satisfacción la iniciativa, consideran que sigue siendo insuficiente si no va acompañada de reformas legales más ambiciosas.
El primer ministro Anthony Albanese declaró que el plan del gobierno se basa en cuatro pilares fundamentales: educación y sensibilización, protección de la comunidad, fortalecimiento de la cohesión social y mejora de los mecanismos de rendición de cuentas. Según señaló, algunas recomendaciones ya se están implementando, mientras que otras requieren un análisis más profundo.
Entre las medidas anunciadas figuran la creación de un grupo de trabajo contra la islamofobia, el refuerzo de la educación sobre la tolerancia en las escuelas y la creación de un instituto australiano dedicado a los estudios islámicos.
El gobierno también prevé destinar 41,9 millones de dólares australianos a mejorar la seguridad en mezquitas y otros lugares de culto musulmanes, así como a reforzar los servicios de salud mental, los programas dirigidos a mujeres y jóvenes musulmanes, y las iniciativas deportivas y culturales que fomenten el diálogo entre comunidades.
Las autoridades también pretenden mejorar la notificación de incidentes islamófobos mediante nuevos equipos de enlace dentro de la Policía Federal.
Sin embargo, no se adoptaron varias recomendaciones claves, entre ellas la prohibición explícita de la discriminación religiosa, una mayor protección legal para los musulmanes en el marco de las leyes contra la discriminación y la revisión de la legislación antiterrorista.
Las principales organizaciones musulmanas de Australia consideran esta respuesta un avance histórico, pero subrayan la necesidad de adoptar rápidamente medidas legislativas, mecanismos de supervisión eficaces y sanciones claras para garantizar que la lucha contra la islamofobia reciba el mismo nivel de compromiso que los esfuerzos para combatir otras formas de discriminación y odio, informó SBS.