En un artículo publicado en 'The Guardian', el periodista Adam Gabbatt analiza la creciente popularidad del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a pesar de la campaña de desprestigio casi diaria emprendida por el 'New York Post', un tabloide conservador propiedad del grupo mediático de Rupert Murdoch.
Tras seis meses en el cargo, Zohran Mamdani parece haber logrado lo que varios de sus predecesores no pudieron: resistir la influencia del tabloide más poderoso de la ciudad.
El periódico lo ha retratado, en diversas ocasiones, como comunista, opositor a la policía, antisemita y una amenaza para las empresas y las personas adineradas. Sin embargo, según una encuesta de Siena College realizada a finales de junio, el 58 % de los neoyorquinos aprueba su gestión, frente a solo un 26 % que la desaprueba.
Su popularidad va acompañada de una creciente influencia política; los tres candidatos al Congreso que él respaldó ganaron sus respectivas primarias demócratas en junio.
Para muchos observadores de los medios, la eficacia de Mamdani radica en gran medida en su dominio de la comunicación. El alcalde, muy activo en las redes sociales, se dirige directamente al público sin depender de los medios tradicionales para transmitir sus mensajes.
Esta estrategia le permite neutralizar gran parte de los ataques dirigidos contra él. El 'New York Post', por ejemplo, había pronosticado un éxodo de millonarios y empresas, un aumento de la delincuencia y una posible bancarrota municipal: escenarios catastróficos que no se han materializado. Por el contrario, la actividad de alquiler de oficinas aumentó durante el primer trimestre de 2026.
Según analistas consultados por 'The Guardian', los ataques excesivos del diario podrían volverse ahora en su contra. Al no haber logrado encontrar un argumento verdaderamente eficaz, el tabloide sigue lanzando críticas, mientras muchos neoyorquinos parecen recibirlas con una indiferencia creciente.