La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla concede este martes la licencia de obras para la construcción de la primera mezquita de nueva planta de la capital hispalense, que se ubicará en el Polígono Sur, junto a las Tres Mil Viviendas.
Este paso supone todo un hito para la comunidad musulmana de la ciudad tras dos décadas de proyectos fallidos para hacer realidad el futuro Centro Islámico de Sevilla.
El templo islámico se levantará –desde cero– en una parcela de aproximadamente 2.500 metros cuadrados situada entre las calles Victoria Domínguez Cerrato, Poeta Manuel Benítez Carrasco y la ronda de Nuestra Señora de la Oliva, junto al parque José Celestino Mutis.
La Fundación Mezquita de Sevilla estima que las obras podrían comenzar dentro de unos seis meses, una vez completados los trámites administrativos. El plazo previsto de ejecución oscila entre un año y medio y tres años. El proyecto cuenta con una inversión cercana a los 12 millones de euros, cantidad que incluye tanto la adquisición del terreno como la construcción de las distintas instalaciones previstas.
La sala de oración representará únicamente una quinta parte de la superficie total del recinto. El resto estará dedicado a actividades culturales y de convivencia, ya que, además del espacio destinado al culto, el edificio contará con un centro cultural, una cafetería, zonas ajardinadas, un patio interior y un área de coworking concebida para fomentar la actividad social y comunitaria.
Aunque la comunidad musulmana dispone actualmente de una treintena de lugares de oración repartidos por la ciudad, todos funcionan en locales comerciales o naves industriales, por lo que este será el primer templo construido expresamente para ese fin.
La financiación procederá exclusivamente de aportaciones privadas, una decisión con la que la entidad pretende evitar las dificultades que frustraron iniciativas anteriores. Entre las vías de captación de recursos figuran donaciones particulares, campañas solidarias, cenas benéficas, torneos de golf y la conocida iniciativa impulsada en los años 2000 por el que fuera futbolista del Sevilla Frédéric Kanouté. También esperan recibir contribuciones de colaboradores de países como Turquía o los Emiratos Árabes.
El diseño arquitectónico apostará por una imagen contemporánea con referencias a la tradición sevillana, aunque sus responsables insisten en que no buscan reproducir estilos propios de otros países. El conjunto conservará elementos característicos de este tipo de edificios, como el minarete, pero priorizará los espacios abiertos y una integración visual acorde con el entorno urbano.
La futura mezquita pone fin a dos décadas de proyectos fallidos. En 2004 comenzaron los intentos de levantar un templo islámico en diferentes puntos de Sevilla, como Los Bermejales, el entorno del Estadio de La Cartuja, Santa Bárbara, Pino Montano o Sevilla Este. Sin embargo, la oposición vecinal y las dificultades derivadas del uso de suelo público impidieron que salieran adelante. Así, la compra de una parcela privada terminó convirtiéndose en la fórmula elegida para desbloquear la iniciativa.
Hasta que el nuevo centro entre en funcionamiento, la Fundación Mezquita de Sevilla continuará desarrollando su actividad desde su actual sede de la plaza Ponce de León, situada en el barrio de Santa Catalina, en pleno Casco Antiguo. Por el momento, la entidad no ha concretado el destino que tendrá este inmueble una vez que finalice el traslado.
Fuente: El Debate