Agencia Islamica de Noticias
Friday 03 de July de 2026
Síganos en:

La única mezquita de Cuba: un faro de solidaridad a pesar de las sanciones

La única mezquita de Cuba: un faro de solidaridad a pesar de las sanciones

En el corazón de La Habana, la mezquita Abdallah ocupa un lugar único en el panorama religioso cubano. Al ser la única mezquita del país, se ha convertido en mucho más que un simple lugar de oración.
Agencia Islámica de noticias
Thursday 02 de Jul.
La mezquita Abdallah en La Habana

En un contexto marcado por las sanciones estadounidenses, la escasez de medicamentos, los cortes de electricidad y las dificultades económicas, la mezquita Abdallah se erige como un verdadero centro de solidaridad, ayuda mutua y difusión de los valores islámicos.

El edificio que hoy alberga la mezquita fue anteriormente un museo de automóviles clásicos. En 2015, con la autorización de las autoridades cubanas, se transformó en un espacio de culto abierto al público. Su arquitectura colonial, sobria pero elegante, se ve realzada por versículos del Corán que adornan las paredes interiores, creando una atmósfera propicia para la meditación.

Cada viernes, fieles de diversas nacionalidades se reúnen para la oración. La mezquita también recibe a visitantes extranjeros que brindan una ayuda inestimable a la comunidad musulmana local. Durante una visita reciente, musulmanes estadounidenses entregaron ejemplares del Corán en español, alfombras de oración, vitaminas con certificación halal, medicamentos de venta libre y cargadores solares; artículos que han cobrado un valor especial en una isla que atraviesa una grave crisis energética.

Las sanciones impuestas a Cuba dificultan considerablemente el acceso a muchos productos esenciales. A menudo resulta difícil, o incluso imposible, conseguir medicamentos que contengan componentes fabricados en Estados Unidos o que sean producidos por empresas sujetas a restricciones. Esta realidad afecta profundamente a la población, incluidos los miembros de la comunidad musulmana.

Entre las personas que se encuentran en la mezquita hay dos refugiados palestinos de Gaza. Uno de ellos, médico de profesión, explicó que había salido de Gaza para establecerse primero en Panamá y luego en Cuba. Profundamente afectado por la guerra y preocupado por su familia en su tierra natal, confesó que sufría ansiedad y tenía dificultades para acceder al tratamiento médico que necesitaba.

La solidaridad también se manifiesta dentro de la propia comunidad. Detrás de la zona reservada para las mujeres, varias cajas de ayuda humanitaria enviadas por una organización turca aguardaban su distribución. Estos paquetes dan fe del apoyo que los musulmanes de todo el mundo brindan a los cubanos que enfrentan adversidades cotidianas.

Entre los fieles se encuentra Hiba, una joven cubana convertida al islam. Ella explica que conseguir un pañuelo para la cabeza, una abaya, una alfombra de oración o incluso alimentos halal resulta extremadamente difícil. Cuando estos productos están disponibles, sus precios suelen ser demasiado elevados para muchas familias; para ellas, la prioridad sigue siendo comprar alimentos y artículos de primera necesidad.

Ante esta situación, Hiba se ha dedicado a realizar actos de solidaridad. Recolecta ropa para las mujeres musulmanas más necesitadas y para niños que viven en condiciones precarias. También organiza colectas de fondos para apoyar a los miembros más vulnerables de la comunidad. Para ella, la responsabilidad de un musulmán es ayudar a los demás, incluso contando con recursos limitados.

Su camino hacia el islam es singular. Criada en una familia católica, comenzó a cuestionarse el sentido de la vida, la existencia de Dios y los orígenes de la humanidad desde muy joven. Tras explorar diversas creencias sin hallar respuestas satisfactorias, se interesó por el islam en 2023, especialmente después de conocer la causa palestina e interactuar con estudiantes palestinos y sirios en Cuba. Pocos meses después, pronunció la profesión de fe musulmana.

Según Hiba, muchos de los nuevos conversos cubanos se han sentido conmovidos por la resiliencia del pueblo palestino. Los vínculos entre Cuba y los estudiantes palestinos son antiguos, gracias en gran medida a la Escuela Latinoamericana de Medicina, que durante años ha acogido a cientos de estudiantes extranjeros que reciben formación gratuita.

Más allá de su función religiosa, la mezquita Abdallah se ha convertido en un espacio de encuentro para diversas culturas y nacionalidades. Musulmanes de Argelia, Marruecos, Nigeria, Yemen, Turquía, Chile, Siria, Palestina y Estados Unidos estrechan allí lazos de hermandad con los fieles cubanos.

A pesar de las dificultades económicas y el impacto de las sanciones internacionales, la mezquita Abdallah sigue siendo un símbolo de esperanza, solidaridad y apertura. Demuestra que, incluso en circunstancias especialmente difíciles, la fe, el apoyo mutuo y el intercambio cultural pueden fortalecer los vínculos entre los pueblos y brindar ayuda tangible a quienes más la necesitan, informó New Arab.

Comparti esta nota

Comparti esta nota

Copyright (c) 2026 AIN Agencia Islámica de noticias. Todos los derechos reservados.