El incidente ocurrió cuando un automóvil atropelló a varios peatones. La Policía Metropolitana anunció la detención de un hombre británico de origen somalí bajo sospecha de conducción peligrosa e intento de asesinato.
Según las autoridades, cinco personas resultaron heridas. Dos fueron atendidas en el lugar, mientras que otras tres fueron trasladadas al hospital; ninguna de las lesiones pone en peligro la vida de los afectados. Aunque agentes de la unidad antiterrorista participaron en la investigación inicial, la policía declaró que, por el momento, el incidente no se trataba como un acto de terrorismo y que aún estaba por determinarse el motivo.
A pesar de estas aclaraciones, la divulgación de la identidad del sospechoso fue rápidamente aprovechada por cuentas de extrema derecha en las redes sociales. Estas cuentas vincularon el incidente con los inmigrantes y los musulmanes, exigiendo deportaciones masivas y políticas migratorias más estrictas.
La policía informó que el conductor había huido del lugar antes de ser detenido en las inmediaciones. Reiteraron que la colaboración con las unidades antiterroristas era un procedimiento habitual y no implicaba que el incidente estuviera relacionado con el terrorismo.
Varias figuras de extrema derecha utilizaron el incidente para promover sus agendas políticas. El actor británico y líder del partido "Reclaim", Laurence Fox, se negó a calificar al sospechoso de británico, empleando términos despectivos y exigiendo la deportación de aquellos a quienes tildó de "salvajes".
Por su parte, el activista Scott Jones pidió "deportaciones masivas", aprovechando el incidente para arremeter contra la inmigración y los solicitantes de asilo.
La policía también fue objeto de críticas. Algunos activistas de extrema derecha cuestionaron la afirmación de que el incidente no estaba relacionado con el terrorismo, argumentando que la participación de agentes antiterroristas en la investigación inicial resultaba contradictoria, informó Al Jazeera.