Mientras turbas unionistas responsabilizan a todos los migrantes por casos aislados, se estiman más de 150.000 ataques racistas de a la extrema derecha entre 2000 y 2026 en Reino Unido e Irlanda.
Un fascista de 36 años ha sido detenido e imputado en Escocia en relación con una serie de ataques violentos de motivación racista e islamófoba ocurridos el pasado viernes en Edimburgo.
Los incidentes, descritos como “una secuencia de eventos de rápido desarrollo”, comenzaron alrededor de las 20:50 horas en las inmediaciones de la mezquita de Broomhouse, en el oeste de la capital escocesa.
En ese primer punto, dos hombres resultaron heridos y debieron ser trasladados a la enfermería real de Edimburgo. Posteriormente, el sospechoso se desplazó varios kilómetros realizando destrozos y agresiones en áreas como Telford Road y Leith Walk, dejando un saldo total de cinco personas heridas, cuyas edades oscilan entre los 22 y los 39 años.
De acuerdo con las verificaciones realizadas por la cadena pública BBC a partir de imágenes de cámaras de seguridad y vídeos difundidos en redes sociales, el atacante se desplazaba con el torso descubierto y portando un arma de grandes dimensiones, identificada posteriormente como un hacha de mano en el interior de un taxi que acabó con los cristales destrozados.
El individuo también irrumpió en una gasolinera en Ferry Road, donde causó daños materiales y volcó estanterías, e intentó asaltar a golpes la pizzería Origano en Leith Walk, obligando al personal a cerrar las persianas electrónicas para proteger a los clientes. El agresor fue finalmente reducido y, durante el arresto, profirió insultos y afirmó que estaba “protegiendo al país de esos putos musulmanes”.
Este nuevo ataque coincide con la controversia generada esa misma semana tras la publicación de un informe falso por parte de Rupert Lowe, líder del partido de extrema derecha Restore Britain, en el que se aseguraba de manera infundada que ciudadanos inmigrantes habían agredido sexualmente a 250.000 mujeres. La difusión de dicho documento fraudulento adquirió una repercusión internacional significativamente mayor después de que el magnate tecnológico Elon Musk amplificara el contenido a través de sus plataformas digitales, informó Diario Socialista.