En un día libre y tranquilo, visitantes japoneses no musulmanes acuden en gran número a la Mezquita de Tokio, donde los organizadores les dan una cálida bienvenida antes de iniciar un recorrido de varias horas por uno de los centros islámicos más importantes de Japón. Los asistentes recorren las salas de la mezquita, conociendo de primera mano la vida cotidiana de los musulmanes.
Los participantes observan a los fieles realizar rituales religiosos y, más tarde, comparten una comida en un ambiente cordial e informal. Durante la jornada de puertas abiertas, los visitantes pueden formular preguntas y solicitar información libremente, recibiendo respuestas en japonés por parte de musulmanes que saben comunicarse con la comunidad local y comprenden sus matices culturales.
El proceso trasciende la mera escucha; los propios visitantes participan en la exposición de los temas clave debatidos y de las conclusiones alcanzadas por los grupos de diálogo. Este modelo ha logrado transformar la mezquita en un espacio de comunicación, entendimiento mutuo y corrección de estereotipos, fortaleciendo así los vínculos de confianza entre los musulmanes y la sociedad japonesa.
El evento congregó a un gran número de asistentes japoneses no musulmanes. El Dr. Salman Sugimoto impartió la conferencia inaugural, centrándose en los milagros científicos presentes en el Sagrado Corán y destacando la concordancia entre los hechos científicos y el texto del Libro Sagrado.
Tras la oración del Dhuhr (mediodía), los participantes pasaron a las sesiones de debate —intercaladas con una pausa para el almuerzo—, conducidas por musulmanes con fluidez en japonés. Estas personas moderaron los diálogos y respondieron a las preguntas planteadas por los visitantes.
Las sesiones ofrecieron un espacio abierto para el diálogo directo, brindando la oportunidad de aclarar conceptos erróneos comunes sobre el islam y los musulmanes, así como de ofrecer respuestas francas y directas a las diversas preguntas formuladas por el público.
Al finalizar el programa, se repasaron las cuestiones y temas clave abordados en las distintas mesas de debate. Los asistentes japoneses participaron en la presentación de los resúmenes de las conversaciones junto a los facilitadores musulmanes que habían conducido los diálogos.
Este enfoque refleja el compromiso de los organizadores de transformar a los visitantes de oyentes pasivos en participantes activos del diálogo, fomentando así el entendimiento mutuo y brindando a los participantes la oportunidad de expresar directamente sus impresiones e interrogantes.