Coincidiendo con la llegada del Año Nuevo Islámico 1448 de la Hégira, la película “El Mensaje“(1976), del director sirio-estadounidense Moustapha Akkad, mantiene su vigencia como una de las producciones cinematográficas más influyentes dedicadas a los primeros años del islam y a los acontecimientos que marcaron el inicio del calendario islámico.
Considerada una obra singular dentro del cine histórico y religioso, la cinta reconstruye el surgimiento del islam desde sus orígenes en La Meca hasta la consolidación de la primera comunidad musulmana en Medina, respetando la tradición islámica que prohíbe la representación visual del profeta Muhammad al evitar mostrar su imagen en pantalla.
Estrenada en 1976, la producción fue realizada simultáneamente en versiones árabe e inglesa con repartos diferentes y una coproducción internacional en la que participaron Libia, Marruecos, Líbano, Siria y el Reino Unido. La versión en inglés estuvo encabezada por Anthony Quinn, Irene Papas y Michael Ansara, mientras que la edición árabe reunió a destacados intérpretes, entre ellos Mona Wassef, Abdullah Gheith, Hamdi Gheith, Sanaa Gamil y Mahmoud Said.
Una producción ambiciosa marcada por el rigor histórico
Akkad comenzó a trabajar en el proyecto en 1967 y mantuvo consultas con eruditos e instituciones religiosas para garantizar el respeto a las sensibilidades islámicas. Los créditos iniciales de la película indican que su contenido fue revisado por Al-Azhar University y por el Consejo Supremo Islámico Chií del Líbano.
La producción contó con financiación de Kuwait, Libia, Marruecos, Arabia Saudí y Estados Unidos, y movilizó un equipo de unas 300 personas, dos elencos paralelos y más de 5.000 extras para las escenas multitudinarias. Además, se construyó una reproducción de La Meca en las proximidades de Marrakech para el rodaje.
Tras la interrupción de las filmaciones en Marruecos en 1974, el proyecto se trasladó a Libia, donde continuó hasta mayo de 1975. Ambas versiones fueron grabadas de manera simultánea, utilizando técnicas cinematográficas basadas en movimientos de cámara, iluminación y perspectivas subjetivas para sugerir la presencia del profeta sin representarlo físicamente, un recurso que posteriormente sería considerado innovador dentro del cine religioso.
Poco antes de su estreno en Londres, el título original, Muhammad, Mensajero de Dios, fue sustituido por El Mensaje debido a amenazas de seguridad contra una de las salas de exhibición, circunstancia que incrementó los costes de distribución.
Un legado cultural que trasciende generaciones
La película recrea algunos de los episodios más relevantes de los inicios del islam, como la Hégira, las batallas de Badr y Uhud, la conquista pacífica de La Meca y el Sermón de Despedida, para concluir con imágenes de peregrinos alrededor de la Kaaba y de mezquitas de distintas partes del mundo.
A pesar de haber enfrentado restricciones de exhibición en países como Egipto, Kuwait y Arabia Saudí, la obra fue restaurada en formato 4K y proyectada en 2017 durante el Dubai International Film Festival, mientras que posteriormente recibió autorización para su exhibición en Arabia Saudí.
La banda sonora, compuesta por Maurice Jarre, obtuvo una nominación al premio Óscar en 1977, aunque el galardón fue finalmente para la música de Star Wars. Asimismo, la interpretación de Mona Wassef en el papel de Hind bint Utbah contribuyó a consolidar el prestigio internacional de la actriz siria.
Traducida a doce idiomas y casi cinco décadas después de su estreno, El Mensaje conserva un lugar destacado en la historia del cine mundial como una obra de referencia sobre los orígenes del islam y los acontecimientos asociados a la Hégira, cuyo aniversario marca cada año el comienzo del calendario islámico. SANA