El lunes 15 de junio por la noche, en La Meca, se colocó la cubierta de la Kaaba en medio de una gran celebración, mientras se ofrecían oraciones a Dios en una escena que cautivó la mirada y el corazón de los musulmanes, quienes se entregaron a la Qibla.
En una escena que se repite cada año y que los musulmanes de todo el mundo esperan con ansias, la colocación de la cubierta de la Kaaba el lunes, coincidiendo con el inicio de Muharram, fue una de las operaciones artísticas y organizativas más destacadas que encarna el cuidado del Reino de Arabia Saudita por la Casa Sagrada de Dios y resalta la precisión, la maestría y el liderazgo mundial alcanzados en la elaboración de la cubierta de la Kaaba.
El proceso del cambio del kiswa fue realizado por un equipo especializado del Complejo Rey Abdulaziz para la Kaaba.
El reemplazo comenzó con la remoción del viejo Kiswa y la instalación del nuevo, fijándolo en las esquinas y encima de la Kaaba.
El reemplazo de la cubierta de la Kaaba no fue una simple ceremonia anual, sino un logro nacional impulsado por 150 artesanos saudíes. Durante 11 meses, dedicaron su experiencia y habilidades a la confección de 47 piezas de lujosa seda negra, bordadas con 30 versículos del Corán mediante hilos de plata bañados en oro de 24 quilates. El peso total de la cubierta es de 1410 kilogramos.
La elaboración de la cubierta constó de siete meticulosas etapas, comenzando con la purificación del agua y el lavado de la seda, seguido del tejido, la impresión, el bordado, el ensamblaje y la inspección. Finalmente, fue transportada en un remolque especialmente diseñado, garantizando así la preservación de este singular patrimonio islámico hasta su llegada al área de circunvalación de la Gran Mezquita.
Históricamente, el Kiswa se cambiaba anualmente durante la peregrinación Hajj, específicamente en el noveno o décimo día de Dhu Al Hijja. Sin embargo, un decreto real emitido en 2022 trasladó esta tradición al primer día de Muharram.
Se cortan y distribuyen piezas del Kiswa retirado a personas y organizaciones seleccionadas, simbolizando honor y bendiciones.
La producción de la cubierta de la Kaaba se basa en un sistema integral de materias primas de alta calidad, que incluye 825 kilogramos de seda natural, el material principal con el que se teje la cubierta, y 47 capas de seda negra para la prenda exterior.
Además, se utilizan 400 kilogramos de algodón crudo para el forro interior y 60 kilogramos de plata pura para el intrincado bordado.
Asimismo, se emplean 120 kilogramos de plata bañada en oro para bordar los versículos coránicos y las decoraciones en relieve, lo que refleja el cuidado y la precisión meticulosos en la selección de los materiales utilizados en la creación de la cubierta de la Kaaba.