Irán ha atacado bases estadounidenses en Jordania y Bahréin, en el más reciente intercambio de fuego con Estados Unidos tras el derribo de un helicóptero norteamericano sobre el estrecho de Ormuz.
Son las hostilidades más intensas entre Washington y Teherán desde la tregua del 8 de abril. La escalada comenzó con el derribo de un helicóptero estadounidense por parte de Irán, al que Washington respondió con bombardeos contra la república islámica.
Las fuerzas iraníes dispararon "misiles de largo alcance" y "alcanzaron y destruyeron cuatro grandes objetivos" en Jordania, indicaron los Guardianes de la Revolución iraníes en un comunicado. El ejército jordano dijo que había derribado cinco misiles iraníes, sin causar bajas o daños materiales.
Las hostilidades se extendieron a otros países de Oriente Medio como Bahréin, donde los Guardianes dijeron haber atacado una base estadounidense. Igualmente, el ejército de Kuwait dijo que sus defensas aéreas repelieron "objetivos aéreos hostiles", sin mencionar inicialmente el origen del ataque.
La cancillería iraní afirmó que sus vecinos del Golfo tienen la "responsabilidad legal y moral" de impedir los ataques estadounidenses e israelíes" desde sus territorios. Previamente, el ejército estadounidense dijo que había "completado" lo que Trump calificó como un ataque de represalia contra Irán por el derribo de un helicóptero militar Apache, informó DW.