La mezquita Mevlana en la ciudad de Rotterdam fue vandalizada por seis individuos no identificados alrededor de las 22:40 GMT, según informó la ISN en un comunicado.
Un mosaico de la mezquita fue vandalizado, mientras que los agresores arrojaron botellas de cerveza contra el edificio y orinaron contra la fachada.
El comunicado indica que los responsables de la mezquita llamaron repetidamente a la policía, pero los agentes llegaron solo después de que los atacantes se hubieran marchado.
Subrayó que los fieles se sienten cada vez más amenazados debido al creciente número de ataques contra musulmanes y mezquitas, y señaló que los agentes de policía que llegaron al lugar no consideraron que el incidente constituyera "una amenaza que requiriera una intervención directa".
El comunicado expresó su dificultad para comprender la valoración policial y recalcó la importancia de garantizar la seguridad de los fieles y proteger su derecho a practicar su fe sin temor en cualquier circunstancia.
Asimismo, señaló que, además del ataque, la demora en la respuesta policial había causado gran preocupación.
La ISN añadió que presentó una denuncia penal oficial por el ataque y solicitó que el incidente se tratara como una investigación prioritaria.