Al menos cinco personas, dos de ellos los atacantes, han muerto ayer el lunes en el tiroteo contra el centro islámico más grande del condado de San Diego, en el estado de California.
«Cinco personas murieron en el Centro Islámico de San Diego, entre ellas dos presuntos atacantes y tres adultos», informó a la prensa el jefe de policía de San Diego, Scott Wahl.
Los dos presuntos autores de los disparos habrían muerto «por heridas de bala autoinfligidas» y tendrían entre 17 y 19 años, según las primeras investigaciones del FBI.
Los cuerpos de ambos adolescentes fueron encontrados en un vehículo cerca de la institución, mientras que una de las víctimas fallecidas era un guardia de seguridad que ayudó a contener el suceso.
Las autoridades detallaron que ya conocen la identidad de tres personas que murieron en el tiroteo pero que esperarán algunos días para revelar sus nombres.
Lo que se sabe de los atacantes
El jefe Wahl dijo en una conferencia de prensa que uno de los implicados en el ataque tiene vínculos con la escuela de secundaria Madison que se encuentra en el vecindario de la zona donde se ubica el centro islámico, a 1,6 kilómetros de distancia del lugar donde ocurrió el atentado.
Además, la madre de uno de los atacantes encontró una nota de suicidio redactada por su hijo y que contenía escritos sobre orgullo racial, según relató Wahl.
También se sabe que uno de los adolescentes implicados, de 17 años, sustrajo previamente tres armas de fuego de la vivienda de su madre, quien alertó a las autoridades tras notar la desaparición de su hijo, su vehículo y varias armas almacenadas en la casa familiar.
La investigación del tiroteo
Wahl mencionó inicialmente que la investigación de este trágico suceso «requerirá mucho trabajo en los próximos días y semanas».
Asimismo, precisó que las autoridades competentes están analizando el incidente bajo la perspectiva de crimen de odio hasta que se demuestre lo contrario.
«Reitero mis condolencias a las víctimas, sus familias y a la comunidad musulmana», concluyó el agente.
Este ataque sucede en medio de un reciente aumento de la violencia contra la comunidad musulmana y los lugares de culto en Estados Unidos.
El centro, ubicado en el barrio de Clairemont, en la ciudad de San Diego, supone la mezquita más grande del condado y un punto de reunión clave para la comunidad local.
Trump califica de «terrible» el tiroteo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de «una situación terrible» el tiroteo en la mezquita de San Diego y aseguró que «van a ofrecer una sesión informativa», en referencia a la rueda de prensa que tiene previsto ofrecer sobre el suceso el director del FBI, Kash Patel. EFE