El Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) condenó enérgicamente las declaraciones del diputado de la Agrupación Nacional, Julien Odoul, quien afirmó que la islamofobia es legal y simplemente una cuestión de opinión.
El consejo denunció esta confusión deliberada, que minimiza la realidad del fenómeno. El CFCM subrayó que la islamofobia se manifiesta concretamente en actos graves: comentarios racistas, agresiones verbales y físicas, discriminación cotidiana, ataques contra lugares de culto e incluso amenazas que pueden derivar en atentados planificados.
Reducir esto a un simple «derecho a no simpatizar con una religión» equivale, a su juicio, a trivializar actos que atentan contra la dignidad y la seguridad de las personas afectadas y amenazan la cohesión nacional.
La organización también cuestionó un posible doble rasero y preguntó: ¿se toleraría tal relativización en el debate público sobre la «cristianofobia» o la «judeofobia»? El CFCM advierte contra el cuestionamiento del término «islamofobia», que, a su juicio, pretende eximir de toda responsabilidad ciertas declaraciones y comportamientos bajo el pretexto de una mera aversión religiosa.
Además, el CFCM señala que Julien Odoul ya se ha distinguido por sus posturas que atacan directamente a personas, en particular cuando atacó públicamente a una madre con velo que acompañaba a su hijo en un viaje religioso.
La institución aboga por un debate público responsable y reafirma su compromiso de luchar contra todas las formas de odio y discriminación.
El Consejo también subraya que los ciudadanos no se dejan engañar por los intentos de enturbiar el debate público mediante la manipulación semántica. Según el Consejo, reducir la islamofobia a una mera opinión individual constituye una grave distorsión de la realidad que viven muchos franceses.